Por decano.com
2 Feb 2015
entrevista

Los clásicos de formativas del pasado fin de semana llevaron la atención de nosotros los hinchas al trabajo que se está llevando adelante con nuestros juveniles.

Algunos días atrás nuestro compañero Ernesto Flores entrevistó a Sebastián Taramasco, quien actualmente es el Coordinador de Formativas del Club Nacional de Football. Volver a leer esta nota periodística nos servirá para orientar la discusión, para saber donde estamos parados y, especialmente, hacia donde vamos con nuestros jugadores más jóvenes.

Procurar hegemonía en juveniles

Sebastián Taramasco es el Coordinador de  Formativas de Nacional. Desde su llegada, hace seis meses, estuvo desarrollando un diagnóstico de las categorías juveniles. Hablamos sobre éste y otros temas.

Sebastián Taramasco realizó el curso de entrenador deportivo y, en el 2003, cuando dieron inicio en la Asociación Cristiana de Jóvenes los cursos de gestión y  gerenciamiento deportivo se inscribió para obtener la especialización. Oriundo de Las Piedras, Taramasco tuvo la oportunidad de trabajar como gerente general de un club histórico del Departamento canario: el Club Solís de Las Piedras, allí, según cuenta “me pude explayar como director deportivo en ámbitos ajenos al fútbol”. Posteriormente vendría su paso por el Club Juventud de la misma ciudad, en el que –eventualmente- también cumpliría funciones como coordinador de divisiones juveniles, siendo incluso entrenador en todas las categorías, desde sexta a primera. Luego llegaría su período como colaborador de Juan Verzeri, inicialmente en Racing y más adelante en la selección Sub 20 y la experiencia en Arabia Saudita. Al regreso de Arabia le surgió la posibilidad de llegar a Nacional.

En nuestra casa de El Mesón del Club Español, recibimos a Sebastián Taramasco, con quien mantuvimos una extensa charla que decidimos presentarles en casi toda su extensión, ya que consideramos de sumo interés no solamente el estar al tanto de las tareas que viene desempeñando el profesional, sino de su concepción del fútbol , fundamentalmente en el área de formación. Fueron casi tres horas de conversación sumamente disfrutables que compartimos con ustedes.

¿Se podría decir que tu tarea en Nacional es lo que más se asemeja a lo que te gustaría hacer profesionalmente?

Me gusta sí, pero no lo veo como mi única función. Te reitero que siempre me sentí entrenador también, a pesar de que no me incomoda y me desempeño con gusto en el área de gerenciamiento y coordinación.

Hace poco leí un comentario de Pierre Sarratia en el que decía que, en su manera de ver, los jugadores de formativas no son futbolistas, son hijos y estudiantes que juegan al fútbol ¿Coincidís con este concepto?

Absolutamente. Yo a Pierre Sarratia ya lo conocía del proyecto de selección, tenemos un amigo en común, Eduardo Belza y Pierre fue invitado en varias oportunidades por el Maestro Oscar Tabárez a dar charlas en el Complejo Celeste y ahí intercambiamos muchos conceptos, aparte de que yo asistí a otras charlas que brindaba.  A su capacidad y conocimiento, Sarratia le agrega la visión europea, es un entrenador con casi treinta años en la Federación Francesa de Fútbol. No solo coincido con él en esta apreciación, sino que considero que si los chicos, sus padres, los profesionales que trabajamos con ellos, los empresarios que están detrás de los chicos, los medios de prensa y los mismos clubes, tomáramos conciencia de eso, el nivel futbolístico al cual preparamos sería mucho mejor.

También hay que convencer al hincha, que es el que a veces exige resultados.

Pero el hincha exige resultados más bien a nivel de primera división, las juveniles en Uruguay todavía nos encontramos a un segundo plano a nivel popular -que si me preguntás a mí, ojalá se mantenga así-, que permite enfocarse en la formación.

En Nacional el hincha sostiene un romance muy grande con los jugadores de formativas...

Pero cuando llegan a primera división. Es verdad lo que tú decís, en Nacional -y me parece perfecto y es espectacular que sea así-, el futbolista de formativas es valorado, ponderado y protegido por la hinchada, pero lo conoce cuando llega al primer equipo o juega en alguna selección juvenil. Es decir, hoy circunstancialmente está la explosión de Rodrigo Amaral, que adquiere esos ribetes a partir de una exposición mediática a nivel de la opinión pública, pero en lo que tiene que ver con quienes trabajamos en el fútbol juvenil, la capacidad de Rodrigo hace muchos años que se conoce.

Tú ponderás mucho lo que es la estructura formativa del fútbol uruguayo, no solo a nivel de clubes profesionales sino en lo que tiene que ver con el baby-fútbol

Si hacemos un análisis en relación a población y territorio, no hay duda de que la estructura del fútbol uruguayo debe ser la más rica y densa del mundo. Contamos con una cantidad enorme de futbolistas, repartidos en varias entidades deportivas, tenemos además de la estructura del baby-fútbol -que debe ser única en el mundo- una Liga Universitaria, que sin temor a equivocarme te podría señalar que es la liga de clubes estudiantiles que cuenta con la mayor participación de equipos en el mundo.

Hay una frase de uso corriente entre quienes trabajamos en el fútbol: "acá no se escapa nadie". No hay ningún caso de un chico que tenga interés y condiciones para jugar al fútbol que se nos escape.

Si en Bella Unión hay un botija de 14 años con cierto destaque, al poco tiempo ya todos sabemos dónde juega, de qué y en que entorno social vive. De lo que carecemos es de infraestructura. Nosotros venimos de disputar un torneo en Valdivia, que cuenta con más canchas de césped sintético que las que hay en todo el Uruguay, y es una ciudad de ciento cincuenta mil habitantes. Había canchas artificiales reglamentarias y oficiales en un pueblo cercano, llamado Futrono, que apenas sobre pasa los seis mil habitantes. En Uruguay hay una sola, la del Complejo Celeste y en breve tendremos la segunda nosotros.

La gran carencia es la infraestructura

Absolutamente, y los recursos materiales. Equipos que acá forjan jugadores de nivel internacional y de varios ceros tienen dificultades para acceder a la compra de los materiales básicos.

Hablando de Nacional específicamente. El club no alcanza a abarcar todo lo que tú desearías...

Estamos en un proceso de mejora. Si establecemos una comparación del nivel de los futbolistas que produce Nacional, tomando como referencia la infraestructura con la que cuenta, el resultado es absolutamente inexplicable. En el viaje de regreso a Montevideo desde Valdivia venía leyendo una nota a Jorge Pelicer, técnico de Audax Italiano, un equipo que iba a participar del evento al que fuimos invitados y del que salimos campeones y finalmente no lo hizo.

Audax Italiano, una institución prácticamente desconocida para la mayoría, cuenta con un complejo de casi cuatro millones de dólares para sus divisiones juveniles, con tres canchas sintéticas.

Te puedo seguir hablando de clubes que cuentan con esas comodidades, como O´Higgins, Magallanes, Unión Español, equipos que no han producido jugadores de élite prácticamente en toda su historia -salvo tres o cuatro casos- a pesar de que nos duplican y hasta nos triplican en infraestructura.

¿Tenés alguna explicación para este fenómeno uruguayo?

Lo primero es la estructura...

Antes de comenzar la entrevista me decías que para ti, el fútbol uruguayo no es un milagro

Me rehúso a aceptarlo así. El profesor Alejandro Martínez, actual preparador físico de Defensor Sporting y de quien he aprendido mucho, me trasladó este concepto en varias tertulias que hemos sostenido: si hay algo que el fútbol uruguayo no es, es precisamente un milagro. Los milagros son algo mágico, inexplicable e irrepetible. No son cíclicos, sino eventos que se dan en una sola ocasión. Por lo tanto no existe peor definición para el fútbol uruguayo que la de milagro. Lo podemos catalogar de rico, sorprendente, maravilloso, inexplicable incluso; en relación a su infraestructura y sus recursos materiales. Por el contrario, en relación a la pasión que siente el uruguayo medio por el fútbol, a la importancia que tiene el mismo en el  aspecto social, a la cantidad de niños y adolescentes que lo practican y a la cantidad de clubes que lo componen, es más que explicable.

Otro concepto que me rechina es el de "cantera", que hace referencia a la extracción de un material en bruto. El futbolista uruguayo es más que eso, es una gran materia prima, bien formada por muy buenos entrenadores y excelentes preparadores físicos, así como médicos y sicólogos deportivos. Tenemos un proceso que no lo valoramos, pero que es de alto nivel. Por eso nuestros profesionales triunfan, ahí está la explicación de que haya entrenadores uruguayos en todos lados.

Entre los puntos a atender, cada vez adquiere mayor importancia el social ¿verdad?

Sí. Dentro de las políticas gubernamentales de los últimos años se han tomado ciertas decisiones que, con el paso del tiempo van a colaborar para continuar con las mejoras. Me refiero a dos cosas puntuales: la educación física en las escuelas públicas y el plan "Gol al futuro".

El que hoy todos nuestros futbolistas juveniles, sean del equipo que sean, accedan a materiales deportivos, a una merienda y se les exija estudiar va a contribuir en el mediano plazo a optimizar el rendimiento.

Porque las carencias sociales que existen en ciertos barrios de Montevideo y ciudades del interior, muchas veces son trabas para el desarrollo del futbolista profesional.

Supongo que parte de tu tarea es el mantener un contacto con el entorno familiar del futbolista, y más de una vez habrás tenido que hacer mención a la mala alimentación.

Una de las mejores cosas que encontré en Nacional es la cantidad y calidad de funcionarios, de primer nivel, abocados a la atención de los chicos. El club cuenta con dos sicólogos deportivos, asistente social, varios médicos, una podóloga, fisioterapeutas, etc. Tengo la suerte de poder trabajar con un grupo de gente que me auxilia y filtra muchas de esas cosas. Tenemos profesionales preparados para atender ese tipo de situaciones, también contamos con asesoría jurídica a cargo del Dr. Ramiro Olmos. Si el día de mañana nos encontramos con inconvenientes -que ha pasado- en algunas casas, tenemos los recursos humanos para solucionarlo. No es tarea fácil a veces lidiar con las realidades sociales o familiares de ciento setenta futbolistas. Como entrenadores y como club de fútbol también debemos conocer nuestras limitantes. Es decir, podemos colaborar, pero en la mayoría de los casos no vamos a ser un elemento definitorio. Un importante pedagogo decía que "la formación de un futbolista está compuesta de su familia, su centro de estudios y su club. Si fallan los dos primeros, el tercero no tiene nada para hacer". Los entrenadores solemos caer en el error de creer que con nuestro poder convencimiento, o debido al nivel de acercamiento que tenemos con el chico, vamos a cambiar realidades que son mucho más profundas que las que podemos solucionar en dos horas.

A pesar de esto, hay que reconocer que el fútbol ha salvado a centenas de personas, y no me refiero a lo económico, a la compra de la casa, el comercio y cuatro autos, no. Los ha salvado aún sin haberles dado la oportunidad de jugar profesionalmente. Incluso ha ido más allá de rescatar al chico de la droga o de la calle -que ha pasado en incontables ocasiones-, hay otros valores que va a adquirir y va a trasladar a sus ocupaciones de futuro, tanto si es un arquitecto o trabaja en el mantenimiento de un edificio: va a saber trabajar en equipo, va a tener disciplina. Difícilmente alguien que haya jugado al fútbol, haya o no debutado profesionalmente, va a ser alguien impuntual, porque en el fútbol la puntualidad es sagrada y este es un hábito que lo va a acompañar toda su vida. En definitiva, el fútbol forma en varios aspectos, a quienes llegan y a quienes no.

¿Tú elevaste una propuesta o el club te indicó sus lineamientos?

Yo no llegué a Nacional con una propuesta. Los proyectos deben ser institucionales no personales. Es impensable que yo le presente al Club Nacional de Football, con sus 115 años de historia, un proyecto para trabajar en juveniles. Lo que yo propongo es una metodología para la creación de un proyecto deportivo de Nacional. Yo presento una metodología y una hoja de ruta que comienza el 4 de julio con mi contratación e indica que al 31 de diciembre de 2014 debo presentar un diagnóstico -estos primeros seis meses nos hemos dedicado con Pierre Sarratia a diagnosticar a los juveniles club-, que presentamos primero a la gerencia deportiva y posteriormente a la presidencia. Esta evaluación fue aprobada -en la misma no estaba solo la valoración sino las líneas generales en las que íbamos a basar el proyecto- y ahora en el 2015 comenzamos la construcción de ese proyecto deportivo.

Basados en su diagnóstico ¿Qué es lo que está faltando? Al menos en lo urgente.

La adaptación de las metodologías de entrenamiento a la formación del futbolista.

En el lenguaje del hincha eso es...

Que al planificar una semana de trabajo, tanto nuestros entrenadores como los preparadores físicos, lo hagan teniendo en cuenta primero la formación del futbolista y después el torneo de juveniles.

En buen romance, lo importante no es ganar, sino formar.

Lo importante es ganar, pero no ahora. Si nosotros formamos vamos a ganar, y mucho ¿Cuál es el "leit motiv" de un club como Nacional? Ganar, nadie tiene dudas al respecto ¿Para qué vamos a participar del Campeonato Uruguayo o jugar una Copa Libertadores? Para ganarla. Nacional tiene la linda obligación de ganar todo. Ahora comienza la Libertadores, de las decenas de clubes que comienzan la disputa, hay muchos -yo diría la gran mayoría- que no la juegan para ganarla. Nosotros debemos encararla con el fin de obtenerla.

No se cuestiona si se tiene un plantel pronto o no, si el grupo es difícil o accesible. Hay que ganarla y punto.

Y como Nacional hay algunos equipos, pero no son muchos. Para lograr esto, nosotros debemos formar buenos futbolistas. Si durante el período formativo les decimos "muchachos, lo importante es ganar ahora...como sea", con el versito de hacerlos ganadores, nos vamos a perder de hacer ciertas cosas que hay que hacer ahora y que no se pueden hacer más adelante. En el fútbol hay algo que se llama "la edad sensible". Hay edades que son sensibles para ciertas cosas que no son a los 20 o a los 19, son ahora, y si no se hacen en ese momento ya no se harán más. Si nosotros, en el momento en que el jugador tiene que aprender ideas motrices, técnica específica, principios tácticos fundamentales, étc., étc., nos dedicamos a poner a los once mejores para ganar el partido que viene como sea, estamos postergando.

Otra cosa, no existe dicotomía entre formar y ganar. Si nosotros formamos bien a nuestros futbolistas, en el camino de esa formación, inevitablemente van a ganar.

¿Es cierto que el jugador uruguayo carece de fundamentos?

No. De fundamentos técnicos específicos no. Puede faltar, tampoco es cuestión de generalizar. El fútbol uruguayo tiene un desarrollo que podemos tildar de lento, eso está claro ¿Las causas? Infinitas. Vaya a ver a dónde entrenan el 80% de los chicos de 14 años y ahí se va a dar cuenta de por qué el futbolista uruguayo, al gesto técnico más básico -control y pase- le suma uno que en la mayoría de los países -no de Europa como podíamos decir hace veinte años, hoy le tengo que decir que en Ecuador, Chile, toda Argentina, Paraguay, Perú, Ásia y gran parte de África que tienen una infraestructura mejor-, no se lo necesitan agregar. Lo primero que tiene que hacer un futbolista antes de recibir el balón es diagnosticar: “cómo me va a picar ésta pelota”, “qué tipo de balón estoy usando hoy”, étc. El resto de los futbolistas, la gran mayoría de ellos, ven venir la pelota y, con una sinapsis más rápida, están pensando en el destino que le van a dar. Eso no se cambia de un día para el otro, nosotros recién estamos haciendo la primera cancha de césped sintético de un equipo en el país. Esto no solamente va a terminar con la suspensión de la prácticas -el 18% de los entrenamientos de divisiones formativas del país se suspenden o modifican por razones de clima-, sino que hay otro valor agregado. Este piso nos va a permitir una mayor velocidad de ejecución de gestos técnicos. No es cierto que nosotros tengamos una marca genética que nos sindique como no aptos técnicamente.

Pero nuestros futbolistas después no se van a desempeñar siempre en un piso sintético. Cuando oficiemos de visitantes se van a enfrentar con terrenos muy malos.

La dicotomía del hoy y el mañana. Cuando esos jugadores jueguen en primera división ¿dónde lo van a hacer? ¿En canchas con piedra y balastro? No. Cuando estos futbolistas se destaquen y los vengan a buscar de otros países ¿dónde van a jugar? Entonces, si en el camino jugamos en canchas de piedra, y por hacerlo perdemos o empatamos un partido, no importa.

Un jugador con un nivel "6", aunque lo ubiquemos en una buena cancha, no va a dar un "8". En un mal piso va a rendir un "4", o sea, no es que le vayamos a agregar cosas, les estamos brindando lo mínimo indispensable.

Mirá que lo que tú me estás planteando lo han hecho entrenadores. Me han dicho: "vamos a jugar en esta cancha, vamos a agarrar velocidad y después tenemos que ir a enfrentar a tal equipo en tal lugar", como diciendo "¿Y qué hacemos?" ¿Qué hacemos? Vamos a sufrir, intentaremos lo mismo y no nos va a salir, la van estar esperando y les va a picar mal, se va a complicar...

¿Pero eso no puede llevar a que el futbolista dé marcha atrás y deje por el camino lo incorporado?

De ninguna manera ¿Cómo vamos a comparar 90 minutos de un fin de semana con el entrenamiento diario? Además, no tienen nada que ver las canchas de los equipos de hace diez o veinte años con las actuales. Son contados con los dedos de una mano los pisos que están en malas condiciones. Cerro Largo te recibe en una cancha de un colegio salesiano que no recuerdo ahora el nombre, que es espectacular, lo mismo se puede decir de Atenas de san Carlos. Hay excepciones sí ¿Qué va a pasar con esas excepciones? Las vamos a sufrir, pero no vamos a perder en 90 minutos de fútbol lo que hicimos en doce horas entrenamiento semanal.

¿Mantenés un diálogo con los representantes de los jugadores?

No, no es mi tarea. Yo no negocio pases, incorporaciones ni contratos. Lo mío es el aspecto deportivo. Con los profesionales que trabajan en esta área dentro de los grupos empresariales sí tengo intercambios diarios, porque me traen jugadores. Si alguno me llama para preguntarme porqué fulanito no juega, no le doy respuestas. Esas explicaciones se las doy a los padres si son menores y en caso de ser mayor de edad al futbolista directamente.

¿Se entrena poco en Uruguay?

No. De hecho nosotros hemos aumentado la carga. Con Pierre tomamos una decisión "para diagnosticar no interferir", es decir, durante los seis primeros meses no aplicamos nuestra metodología, nos limitamos a observar y diagnosticar, salvo en algunas cosas. Una de las pocas decisiones que tomamos fue agregar el doble horario en Cuarta y Quinta división. En los últimos tres meses, aquellos futbolistas de estas categorías que podían hacerlo, comenzaron a trabajar en doble horario.

¿Las carencias en infraestructura se solucionan solamente con dinero?

También se pueden paliar cosas recurriendo a la inteligencia. En este país hacemos un culto al "lo atamo´con alambre", lo que pasa es que si tengo una cancha y siete divisionales ¿qué cabeza puedo poner? No tengo salida para eso. A propósito de esto, de lo referente a la necesidad de inversión en Nacional, no he tenido ninguna queja. En lo que tiene que ver con mi propuesta para mejorar las carencias y mis requerimientos de materiales puntuales fueron aceptadas sin cuestionamientos. Incluso propuse la necesidad de intervenir en un torneo internacional por divisional -que tiene un costo razonable en dólares- y fue aprobado.

¿Hay carencias en el rubro captación?

En estrategia  de captación. Nacional tiene la mejor capción del país en pre-séptima pero, estructuralmente se termina allí. Ahora, dentro del plan presentado incorporamos la necesidad de seguir e ir a buscar futbolistas con edad de Quinta y Cuarta. Tendremos que salir a pelear un terreno cedido por un error conceptual, porque se consideraba que no era necesario ir tras estos futbolistas.

¿Tenés un contrato largo?

Hasta diciembre de 2015. Fue lo máximo posible dentro de esta directiva, es lógico que no se extendiera más allá de esta fecha.

¿Estás a gusto en Nacional?

El desfasaje entre la expectativa y la realidad es la cantidad de horas de trabajo, nada más. Nunca pensé que me absorbiera tanto, pero está bueno. Es de lunes a domingo de 7:00 a 23:00, pero no tengo quejas.

Desde que estoy en el fútbol he dicho que para mí, el lugar ideal para trabajar en juveniles es Nacional.

Yo me crié viniendo a ver las formativas de Nacional porque soy amigo, desde la infancia, de Rodrigo Lemos. Para mí Nacional es el único equipo de Uruguay que puede ser hegemónico en juveniles, no creo que haya otro que lo pueda hacer. Hay que cambiar algunas cosas, pero se puede.

Ernesto Flores
decano.com
Foto de portada: Juan Pablo Flores (Cuarta división)








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