Por Diego Ávalo
22 Set 2020
Libertadores2020

Nacional logró la victoria, la clasificación y un hecho histórico: es la primera vez que logra ganar los tres partidos de visitante en zona de grupos con el actual formato.

Mucha dinámica. El Bolso comenzó jugando con un esquema táctico de 4-3-2-1 y con muchas modificaciones respecto al partido anterior. Es que Gustavo Munúa decidió reservar gran parte del equipo titular para el partido ante Liverpool por el torneo local, en una decisión que a priori parecía acertada, y que los hechos confirmaron. El equipo parado en cancha, lejos de disminuir su potencial, creció en alunos aspectos debido a la juventud de los futbolistas que lo conformaron. El mayor y principal fue la dinámica desplegada en cancha. Nacional salió a presionar la salida del conjunto de Estudiantes de Mérida en la zona final de su defensa, y por momentos lo hizo de muy buena manera robando balones cerca del arco rival y generando peligro. Se veía solidez en el conjunto a la hora de marcar y una velocidad y despliegue para llegar a zona defensiva muy buena. Justo es decir que el gol tempranero de Thiago Vecino, tras una buena combinación por derecha, generó tranquilidad. Luego vino el segundo de Renzo Orihuela en un corner, que además de convertir jugó un partidazo siendo una de las figuras del partido. Sobre el final de la primera parte el conjunto venezolano logró llegar con más profundidad y pudo doblegar el bloque defensivo tricolor y en la hora puso el descuento para ir al descanso 2 a 1.

Algunos minutos de nervios. En los primeros minutos del complemento el equipo se vio superado. El conjunto de Estudiantes salió en busca del empate y Nacional se paró bastante replegado buscando salir de contragolpe, cosa que durante los primeros minutos de la segunda mitad no consiguió. El rival comenzó a encontrar espacios y logró llegar con peligro sobre el arco de Luis Mejía, pero por suerte para nuestros intereses, no tuvo puntería. Ahí llegó la mano del técnico que hizo cambios que esta vez aplaudimos de pie. Por el sector izquierda de nuestra defensa no parábamos a nadie y Munúa cambió los dos jugadores de ese sector lo que le dio mayor solidez. Además, puso a Alfonso Trezza por la derecha, fresco y con dinámica. Eso le dio aire al equipo que enseguida y tras una gran jugada en la que Papelito Fernández que primero armó y luego asistió, llegó el penal que Vecino convirtió para bajar los nervios y la ansiedad. Para seguir aplaudiendo los cambios de Munúa, puso un zaguero alto para formar una línea de cinco defensores, y un volante más de marca como Emiliano Martínez, que entró muy bien y le dio salida clara a la hora de ir al ataque.

Histórico triunfo y clasificación. El triunfo fue histórico. Es la primera vez que Nacional logra ganar los tres partidos de visitante en la fase de grupos con el formato actual que tiene la Copa Libertadores.  Además, es casi seguro es la primera vez que logra ganar los cuatro primeros partidos de corrido. Además de lo anecdótico, se consiguió la clasifiación a falta de dos partidos para terminar la fase. La verdad es que luego del receso por la pandemia el equipo volvió consiguiendo muy buenos resultados, y pese a algunos errores, ha ido creciendo desde las victoria y mejorando en funcionamiento, algo que ilusiona. Ahora se viene un partido por lo local que es una final, ya que nos puede dar la punta del torneo a falta de dos fechas para el final del mismo. Hay que ganar y seguir mejorando, porque esto es Nacional y los tiempos de celebraciones son cortos.

¡Arriba Nacional!


Diego Ávalo
Foto: Captura Fox
 





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