Por Santiago Magni
9 Feb 2019
Vida

Cuando las cosas salen mal a veces hay que buscar el porqué.

Esteban “Coco” Conde fue muy criticado en la segunda parte del 2018. El error jugando con los pies ante Fluminense, las derrotas clásicas del equipo y algún problema defensivo responsabilizaban al capitán tricolor por parte de varios hinchas.

El fútbol siempre da revancha, no es una frase hecha. Coco tuvo una noche soñada que terminó con la copa y vuelta ante el rival de todas las horas. No era un desastre antes y tampoco un fenómeno ahora, siempre fue el mismo: Coco, el del arco.

Para conocer mejor su historia, Alex Martín Rostán, bolso y coterráneo de Coco en Young, hizo un hilo donde relata a historia de vida de una persona que muestra superación y siempre se sobrepone a la adversidad.

“Coco de niño, gracias a su abuelo y su familia se hizo hincha de Nacional. Siempre le gustó el fútbol y jugó en Nacional de Young, entre otros equipos”, comienza relatando Rostán.

“A los 7 años sufrió un siniestro de tránsito grave. Jugaba a la bolita en la vereda, salió a buscar una en la calle y no se dio cuenta que venía un ómnibus que lo atropelló y casi le cuesta la pierna izquierda. Vivió meses de dolor, sufrimiento e incertidumbre”, continúa el relato.

El arquero y capitán tricolor viajaba a Paysandú, donde se hacía los injertos de piel, que iban desde el dedo del pie hasta la rodilla. “Fueron decenas de viajes y un tiempo que no pasaba nunca. Hasta que un día lo logró y finalmente se recuperó. Una historia que parece condenado a repetir… superarse”.

La historia continúa cuando Coco se probó en Nacional, compartiendo cancha con Rúben Sosa. “Un error en un gol le costó volverse entristecido por haber malogrado quizás su única oportunidad de jugar en Nacional”, explica Rostan.

Rentistas y Danubio lo consolidaron en Primera División. En la franja fue campeón uruguayo, casualmente ante Peñarol, cuando atajó un penal a Diego Rodríguez y él en esa ocasión convirtió el suyo. Doce años después volvería a levantar una copa ante el rival de todas las horas de los bolsos, y atajando dos penales y siendo clave durante los 120 minutos con sus atajadas, liderazgo y presencia.

Superando la pelota que se le escapó en las manos en aquella prueba, Coco llegó a Nacional en 2015, luego de su pasaje por Chile y Argentina.

En Nacional hubo buenas y malas. Lo más recordado fue su actuación en la Copa Libertadores 2016, cuando atajó dos penales ante Boca Juniors, aunque no alcanzó para llegar a semifinales. También en la segunda mitad de 2016, cuando atajando varios penales y tapadas clave se coronó con el Uruguayo Especial 2016.

Sin embargo, Coco fue criticado y resistido, antes de que llegue este partido que tanto merecía, no solo desde lo futbolístico, sino de lo humano. Un año después de su llegada tuvo una jugosa oferta del exterior que descartó por continuar en Nacional.

La capitanía muchos la confunden con rebeldía, gesticulación y a veces venta de humo. Conde se distancia de esos términos y es un caballero dentro y fuera de la cancha, tiene principios claros y es medido. Por algo tuvo un papel clave en el reclamo de los futbolistas de la Mutual, en cuanto a los derechos en el fútbol uruguayo.

Coco se levanta siempre, y en las buenas y en las malas es el mismo… Coco, el del arco.

Minibio

Esteban Néstor Conde Quintana, nació en Young, Río Negro, el 4 de marzo de 1983 (34 años). Mide 1,86 m.

Comenzó su carrera como futbolista en Rentistas en el año 2003, en 2005 pasó a Danubio. En el año 2010 fue transferido a Universidad de Chile y en 2012 jugó en Atlético Rafaela. En 2015 llegó al Decano uruguayo, club del que es hincha desde chico.

Se coronó Campeón de la Copa Sudamericana con la “U” de Chile en el año 2011.

En Uruguay fue Campeón Uruguayo con Nacional en el año 2016 y con Danubio en 2007. Ganó el Torneo Intermedio en 2017 y 2018, el Torneo Apertura 2018 y su último título fue la Supercopa Uruguaya en 2019.

Santiago Magni





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