Por decano.com
5 Dic 2017
Conclusión
Estadística

2003, 2010 y 2017: ejemplos de desesperación.

2003

Había terminado el Torneo Apertura 2003 y Nacional se había coronado campeón con tres –si mi memoria no me falla- fechas de anticipación. Junto a algunos compañeros de decano.com fuimos un sábado a Los Céspedes para entrevistar a Daniel Carreño, el DT en aquel entonces. Luego de las presentaciones y los primeros intercambios noté que Carreño no estaba feliz -como era de esperarse en alguien que se había coronado campeón unos días antes- sino más bien preocupado. Como aquello llamó mi atención, le pregunté el motivo y no evadió responder, aunque recuerdo que sí dio alguna vuelta hasta llegar al punto. O los puntos. Primero mencionó que se le irían jugadores “muy importantes”. Más de los que tenía previsto al inicio de aquella temporada. Pero había algo más. “¿Los jueces?”, vuelvo a preguntarle. Como en aquel momento acordamos no incluir ni la pregunta ni la respuesta en la entrevista, tampoco lo voy a hacer hoy, más de 14 años después. 

Ese mismo sábado, Nacional dejó puntos con errores arbitrales incluidos. Hecho que se repitió en la siguiente fecha y también en el Clausura hasta que, la ventaja desapareció y pasó a ser de otro equipo. A Carreño se le fueron más jugadores de lo previsto (Sebastián Abreu y Richard “Chengue” Morales por ejemplo) mientras que al tradicional rival llegaba José Chilavert y según se supo, con un sueldo pagado por la empresa Tenfield. 

Aquellas palabras de Carreño no habían sido una profecía. Él sabía algo que nosotros los hinchas desconocíamos pero que fuimos descubriendo partido tras partido. Hasta que llegó aquella final en la que el juez Gustavo Méndez expulsó en el primer tiempo a Benoit Angwa en una falta absolutamente común y convalidó el gol del triunfo aurinegro a pesar de haber sido convertido en clara posición fuera de juego. El trabajo estaba siendo terminado. 

El en ese entonces presidente tricolor, Eduardo Ache, declaró tras aquella final que "el campeonato estaba digitado" 

2010

En 2010 la situación se repitió en forma casi idéntica. A un campeonato ganado en forma brillante por Nacional le siguió una segunda mitad plagada de errores arbitrales –siempre a favor del mismo club- y algún error propio que pudo evitarse. En aquel momento pudo darse un retorno en plenitud de Sebastián Abreu, pero el mismo fue desbaratado por una operación periodística. El por entonces capitán de Nacional entró en el juego periodístico y, a partir de un tema menor, se creó otro lo suficientemente importante para evitar el retorno del goleador. El técnico en aquel momento era Eduardo Acevedo y nunca logró encausar el rumbo en aquel Torneo.

Por supuesto que hubo errores arbitrales, como los dos penales no cobrados por Héctor Martínez en la primera final.

2017

Está más que fresco lo que ha pasado en este año. Desde el ya lejano Torneo Apertura hasta la última fecha hemos visto errores de todo tipo y color, pero a eso se le agregaron dudosas suspensiones (por empujar a un funcionario de recaudación) mientras a otros, -con balas y heridos de por medio-  se les aplicaba el “siga siga”. Sí, a este 2017 no le ha faltado nada. Si hasta fuimos advertidos cuando el presidente aurinegro dijo, antes de comenzar el Clausura, que lo ganarían. Como escribimos antes, ese señor sabía ya algo que todos los demás hemos ido descubriendo con el transcurrir de las etapas.

Conclusiones

Tanto en 2003 como en 2010 y 2017 se pudo advertir lo que se venía. Con las presidencias de Eduardo Ache, Ricardo Alarcón y José Luis Rodríguez, alertados de lo que habría de ocurrir no pudimos evitarlo. Es una falla importante a la que Nacional no le ha encontrado cura.

Pero también hay otra lectura, tan válida como la anterior. Esa lectura dice que, están chiquitos que, cada siete años el tradicional rival debe valerse de lo que ocurre fuera de las canchas para poder festejar. Eso también es verdad.

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