Por decano.com
13 Jul 2015
banderagigante

El 4 de abril del 2013, se desplegó en el Estadio Centenario de Montevideo, la que aún hoy es la bandera más grande de un club de fútbol en el mundo. Tenía que ser de Nacional.

El 4 de abril del 2013, se desplegó en el Estadio Centenario de Montevideo, la que aún hoy es la bandera más grande de un club de fútbol en el mundo. Tenía que ser de Nacional.

El aporte de dinero, la confección y traslado de la bandera fue realizado exclusivamente por hinchas tricolores. Fue la hinchada de Nacional la encargada de tejer esta maravillosa historia de amor por sus colores, que supo de sacrificio y postergaciones. Antes del estreno definitivo, el 4 de abril de 2013 ante Toluca, por partido correspondiente a la Copa Sudamericana, el enorme telón tuvo dos anuncios de despliegue -ante Deportes Iquique y Liga de Loja- , que debieron postergarse por razones climáticas.

El interés que despertó tamaño emprendimiento tuvo repercusiones mundiales y una gran cobertura de la prensa uruguaya. Compartimos algunas notas periodísticas referentes al antes y el después de la presentación de la bandera, la columna de Manoel Castanho estableciendo las diferencias de la cobertura periodística y la nota que le realizara nuestro compañero Ernesto Flores a Martín Rosito -uno de los responsables de la movida- el día posterior al estreno.

Si no estuviste allí, difícilmente puedas hacerte una idea de la emoción desatada. Esperamos, con este acopio de relatos, al menos acercarte a lo que fue otra jornada gloriosa emprendida por la hinchada más numerosa, fiel y seguidora del fútbol uruguayo.

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La previa

Doce del mediodía, en el barrio La Blanqueada se vive un clima anormal, distinto. Se siente en el aire y en los colores que llevan las personas que circulan por ahí.

Calle Urquiza, bien en frente a las puertas de ingreso a las Tribunas Abdón Porte y Atilio García, donde también tiene una boca de acceso la sede de Nacional, se agolpan cerca de 1.000 almas.
Un camión con un gran contenedor espera en la calle. Aguanta por "La bandera más grande del mundo", junto al mar de gente que se arrimó a dar una mano.

Los minutos pasan, la génesis de la fiesta comienza en la calle con cánticos, banderas y camisetas tricolores.
El reloj avanza. Una de la tarde y se siguen sumando fieles que participan de ésta causa. Jóvenes, niños, personas adultas y, en su gran mayoría, una multitud de adolescentes. La bandera sigue en el sótano del "Palacio de Cristal", aún no se ha movido un ápice.

Son las 13.30 de la tarde, el telón aún está en el interior de la sede. Los organizadores más influyentes de la gran movida de la hinchada se encuentran allí. Los referentes de "La Banda del Parque" también. Suenan los bombos, los platillos, redoblantes y repiques. Se preparan para salir.

Se alientan como si fueran a jugar un partido. Las voces hacen eco como si de un vestuario se tratara. Los rostros húmedos de sudor, algunos se abrazan y se felicitan. La hora 14:00. Se necesita más gente en el sótano. La bandera está enrollada, estratégicamente acomodada y reposa en el piso.

Un último aliento antes de subir rumbo al mar de gente que espera ansiosa la salida del telón. El trapo se carga, no se puede pisar ni se debe arrastrar en el piso, esas son las condiciones para cargar la responsabilidad que los conmueve.

El momento llegó, comienzan a salir los primeros feligreses desde la profundidad de su "Palacio". La gente en el exterior comienza a aplaudir y a vociferar por el momento. Se precisan guerreros que bajen a las profundidades y carguen con su parte de bandera, porque es de todos. Ellos la construyeron y es industria "Nacional", dicen las voces.

A las 14:45 el camión ya tiene en su interior el tesoro de todos estos fieles. Ellos se aferran del camión como si lo llevaran, son el motor. Otros se suben al techo y el resto acompaña caminando. Las calles quedan pequeñas, los autos se detienen y la gente saluda desde los balcones.

Los religiosos bolsilludos llegan al fin al Centenario, pero les queda la tarea más ardua. La bandera nuevamente baja del camión y se extiende por 600 metros. Hay 400 organizadores que a puro pulmón son los encargados de ingresarla. Las 16:45, el telón descansa en el cemento, todo está pronto. Los fieles se abrazan.

Rodrigo Durante

Ovación



Ante más de 40.000 hinchas de Nacional se desplegó la bandera gigante en el Centenario.

La bandera gigante construida por los hinchas de Nacional ya está instalada en el Estadio Centenario a la espera de ser desplegada esta noche, cuando el equipo enfrente a Toluca por la Copa Bridgestone Libertadores.

La "Operación Bandera" se puso en marcha pasadas las 13.15 en la sede tricolor. Unos 500 hinchas tricolores esperaron en la calle Urquiza, detrás de la tribuna Atilio García del Parque Central, la salida del telón de 600 metros de largo por 50 de ancho.

La bandera empezó a salir desde el depósito y luego de haber insumido un buen tiempo en ser cargada, el camión inició, a paso de hombre, el viaje hasta el Centenario.

Muchas personas caminando y una larga fila de vehículos detrás del camión formaron la caravana, que pasadas las 14.35 llegó al Estadio.Los hinchas comenzaron a bajar la bandera para ingresarla al Centenario. Unas dos horas después de que comenzó la bajada de la bandera desde el camión se puso punto final al trabajo previo.



El resto se hará minutos antes de que comience el partido, cuando la pantalla gigante empiece su cuenta regresiva desde 60 y al llegar al 0 saldrá el equipo a la cancha y se desplegará la bandera más grande del mundo.

Ovación

Título original: "La cargaron con el alma y el corazón"
Negritas: decano.com



Se puso en marcha la "Operación Bandera" en Nacional. La hinchada tricolor se apresta a desplegar la bandera más grande del mundo esta noche en el Estadio Centenario, en ocasión del partido con Toluca, y el traslado del trapo gigante (600 metros de largo por 50 de ancho) hacia el escenario deportivo ya culminó.


Unos 500 hinchas tricolores esperaron en la calle Urquiza, detrás de la tribuna Atilio García del Parque Central, la salida de la tela, la que estaba prevista para las 12.30 pero tuvo algunos minutos de retraso.La bandera empezó a salir desde el depósito pasadas las 13.15 y luego de haber insumido un buen tiempo en ser cargada, el camión inició, a paso de hombre, el viaje hasta el Centenario.Muchas personas caminando y una larga fila de vehículos detrás del camión copusieron la caravana, que pasadas las 14.35 llegó al Estadio.Los hinchas ya comenzaron a bajar la bandera para ingresarla al Centenario, donde esperará la hora del partido para ser desplegada.

Ovación
Título original: "La bandera ya llegó al Centenario"



La tercera es la vencida. Esta tarde, cuando Nacional se enfrente a Toluca por la Copa Bridgestone Libertadores, los hinchas estrenarán la enorme bandera cuya aparición en sociedad tuvo que postergarse en dos oportunidades anteriores por la lluvia


Cabe recordar que la que los hinchas "bolsos" llaman la bandera más grande del mundo (600 metros por 50), iba a ser presentada el año pasado en ocasión del partido frente a Deportes Iquique por la Copa Sudamericana, pero llovió. Luego quedaron en desplegarla en el partido ante Loja pero una intensa lluvia hizo que se tomara la decisión de no sacarla. Hoy no hay excusas. Y aunque no está previsto que a la hora del partido llueva, si el tiempo vuelve a jugarles una mala pasada, los hinchas la sacarán de cualquier manera.



"Las otras dos veces en que no la abrimos fue para cuidarla y para no tener tanto trabajo. Porque si se moja después hay que secarla para poder moverla. No llevarla fue una decisión nuestra por el tema del cuidado de la misma bandera. Para la Policía y para Bomberos no cambia nada si llueve y si la bandera se moja", explicó Marcelo Sosa, el "Sapo", el líder de la barra tricolor que está en el tema desde que surgió la idea de confeccionar la bandera más grande de todas.

Un grupo de 500 hinchas se juntarán a las 12:00 horas en la sede del club, donde la bandera espera desde setiembre del año pasado. En los últimos días la fueron desplegando por sectores, como pudieron, porque el lugar donde está guardada no permite hacerlo totalmente, para comprobar si la pintura estaba en condiciones.

Estos hinchas que se necesitan para mover la bandera, no fueron reclutados previamente, pero los organizadores no dudan de que serán muchos más de 500 los que aparecerán por la sede para ayudar a sacarla. La bandera, de 30.000 metros cuadrados, será trasladada en un camión con contenedor hasta el estadio Centenario, donde deben presentarla en la puerta 13 de la tribuna Olímpica a las 13:15 horas. El trayecto del camión será acompañado por una larga caravana de hinchas.

"La movida que se ha dado en torneo a la bandera es impresionante. Vienen excursiones de todos los departamentos. Gente que ya vino dos veces, pero como ahora saben que se va a abrir sí o sí, se vienen de cualquier manera. De Salto, de Paysandú, Tacuarembó, Florida, San José, Colonia y muchos más", explicó el "Sapo". "La gente no la va a ver, va al estadio sólo para estar abajo y tocarla. La verá después por televisión cuando llegue a su casa", agregó.

La bandera se extenderá en las tribunas Colombes, Olímpica y Amsterdam. Y aunque Sosa no quiso adelantar mucho al respecto porque quieren sorprender, se supo que la parte que va en la Colombes está dedicada al Parque Central y a Abdón Porte, con los clásicos humos de tres colores y todo. La parte que va sobre la Olímpica tendrá un gran escudo de Nacional y varias frases alusivas. Y la parte de la Amsterdam recorre la gloriosa historia de la institución, con muchas de las copas ganadas grabadas en ella.

Cuenta regresiva

La bandera más grande del mundo se abrirá en dos oportunidades: para saludar al equipo cuando los jugadores salgan al campo de juego y en el segundo tiempo. La primera vez, cuando salga el equipo a la cancha se realizará una cuenta regresiva, del 10 al cero, en el tablero electrónico y por la voz del estadio.

Todo comenzó hace dos años atrás, cuando surgió la idea de la bandera gigante. Confeccionarla llevó unos ocho meses. Fue pintada por Fernando, un hincha de Nacional que en aquel tiempo vivía en Buenos Aires e integraba la filial argentina del club. Los hinchas se sienten muy identificadas con la bandera porque fueron ellos mismos quienes juntaron el dinero para confeccionarla. Hubo una cuenta en Abitab y la plata la consiguió la gente. No hubo sponsors ni ayudas.

"El sólo hablar de todo esto me emociona, lo que voy a sentir cuando vea la bandera abierta es inexplicable. El orgullo de haber estado desde el principio en esto es impresionante. Estamos hablando de la bandera más grande del mundo", finalizó el "Sapo" Sosa.


Las más grandes están cerca

Las banderas más grandes del mundo están en América del Sur. Quizás porque los latinos somos mucho más pasionales que los sajones. Y por estos lares los hinchas de varios equipos se dedicaron a confeccionar "trapos" gigantes con los que demostrar su gran amor por los colores que llevan en su corazón.

Los "millonarios" argentinos se jactan de tener la bandera más larga del mundo. Y es cierto. Los hinchas de River Plate realizaron una bandera de 7.829 metros de largo por 4, 5 de ancho. Es muy larga y finita, como una gran bufanda. Fue inaugurada el 8 de octubre del año pasado cuando la desplegaron a lo largo de la Avenida 9 de julio, y luego la llevaron al Monumental de Núñez y la colocaron todo alrededor de la cancha, sobre la pista de atletismo. Luego, la bandera se cortó para repartirla entre las diferentes subsedes del club y el museo de la institución.

"Más allá de la lógica, más allá de la razón, yo te entrego mi vida y mi corazón", reza la inmensa bandera de Racing de Avellaneda, que mide 187 metros de largo por 40 de ancho. Talleres de Córdoba no se queda atrás: su bandera es de 380 metros de largo por 40 de ancho, o sea unos 18.000 metros cuadrados.

En octubre del año pasado, Universidad de Chile inauguró la bandera más grande del país transandino. Mide 360 metros de largo por 45 de alto.

Anoche, en El Campín de Bogotá, Millonarios inauguró en ocasión de su partido frente a Corinthians por la Copa Libertadores una bandera de 600 metros de largo por 40 de ancho. Casi tan grande como la de Nacional que tiene diez metros más de ancho. Para confeccionarla se necesitaron 15 máquinas de coser y 120 millones de pesos. Y los hinchas de Millonarios aseguran que no tuvieron patrocinio de ningún sponsor ni ayuda del club o de los jugadores.

Las cifras

500
Hinchas se necesitan para sacarla de la sede y subirla al contenedor que la llevará al estadio.

7
Horas trabajarán los hinchas para desplegar la bandera; se reunen a las 12:00 en la sede.

5000
Parciales tricolores son los que colaboraron económicamente para hacer la bandera.

2
Veces se extenderá la enorme bandera: cuando salga el equipo y en el segundo tiempo.

Silvia Pérez

Ovación

Título original: "Hoy es el día: debuta la bandera"
Negritas: decano.com



La columa de Manoel


Todo empezó en fines de 2010. Un grupo de hinchas de Nacional decidió trabajar en la elaboración de una nueva bandera gigante. Lo que sucedió a continuación muestra lo que sucede en cada institución, sobre todo cuando se trata de apoyo popular y de la buena voluntad de la prensa deportiva de Uruguay.

Diferencias básicas

El tema trascendió en la prensa (“El 1º de diciembre los hinchas del club lanzaron una movida para ir promocionando la idea”, publicó Quenonino el 6 de diciembre [1]). Y en la otra vereda se copió la idea (¡cuándo no!). Aquel mismo día, la prensa publicó alegremente la noticia sobre la bandera aurinegra y el día siguiente Ovacion Digital tuvo el descaramiento de escribir “Nacional también va por la bandera gigante” [2]. ¿También? Si fuimos los primeros, como la propia nota admitió…

Otra diferencia enorme entre una bandera y otra fue que la iniciativa mirasol fue ampliamente agasajada por los directivos. La presentación del proyecto se hizo dentro del museo de Peñarol, Diego Aguirre fue nombrado padrino de la bandera, los bonos eran vendidos dentro del club. Incluso se realizó una presentación, con derecho a conferencia de prensa, durante el mes de abril. O sea: el apoyo oficial estaba. Dejó de ser algo de la hinchada para ser algo del club.

El circo y la mentira

Quien puso el dinero es algo que, desde lejos, no tengo como probar. Lo que sí podemos probar y recordar es el circo mediático: durante el día 12 de abril la televisión y varios vehículos noticiosos informaron con lujo de detalle sobre el traslado de la bandera hacia el estadio, la entrada, los preparativos (no faltaron fotos del auxilio de la policía), la quita de los alambrados, los helicópteros, etc.

¿Esto significa que la prensa sea manya? No necesariamente. Significa que la prensa estuvo bien asesorada por Peñarol. A menudo vemos como dicho club propaga mentiras con tanta convicción como si fueran verdades, mientras nosotros decimos la verdad como si fuera mentira. Dicho esto, en los próximos días podremos ver si la prensa tendrá el mismo entusiasmo al hablar de la bandera gigante de Nacional.

Ante la imposibilidad de decir que la bandera de Peñarol era la más grande del mundo, se propagó una mentira (alegremente difundida por La República y replicada en muchos medios de Portugal): “Los hinchas de parabienes, hoy será Récord Guinness con la bandera” [3]. Es mentira, porque en el libro de los récordes no existe la categoría “bandera más grande abierta en un estadio de fútbol”. Existe apenas la categoría “bandera más grande abierta”, que pertenece a Ashraf Makarem en asociación con el Ejército de Líbano [4]. Usted puede también buscar por Peñarol en un campo apropiado del sitio de Guinness. No lo encontrará.

La vez de Nacional

La hinchada de Nacional presentará su bandera gigante el próximo 14 de agosto ante Deportes Iquique, partido de vuelta por la Copa Sudamericana. Los medios que propagaron la noticia fueron Últimas Noticias y Quenonino. La cobertura está mala.

La misma mentira que dijeron en el caso de Peñarol, se dijo ahora (al menos fueron coherentes). Los dos medios pusieron que la bandera puede figurar en el Guinness – esto solamente será verdad si ella supera la de Líbano, lo que no parece ser el caso.

Los dos medios también se equivocaron al decir que es “la bandera más grande que un club de fútbol haya hecho en la historia” [5] (¿será un acto fallido por lo del año pasado?). No fue el club quien hizo la bandera. Fue la hinchada. La mejor prueba de ello serán los nombres de los hinchas que aportaron un dinero para esta bandera (tengo el orgullo de poner en ella mi nombre y el de mi esposa).

Oportunidad de comparación

El estreno de la nueva bandera gigante de Nacional brindará una excelente oportunidad de comparación de la actuación de determinados actores del ambiente deportivo. Uno de ellos, obviamente, es la prensa. ¿Será elogiosa con Nacional como lo fue con Peñarol? ¿Hará comparación del tamaño de las dos banderas? ¿Dirá mentiras como lo del Guinness?

Lo más probable es que destaque el hecho, pero sin la misma “efusividad” que tuvo el año pasado con Peñarol. Y esto básicamente por dos motivos. Primero, porque hacer la “bandera más grande” (abierta en un estadio etc) no tiene el mismo factor sorpresa que tuvo el año pasado. Y segundo, porque la bandera de Peñarol era parte de la estrategia por los festejos de los supuestos 120 años del club. No es que la prensa sea manya (bueno, en parte sí), sino que Peñarol supo aprovecharla bastante bien para hacer su juego.

Pero no sólo la prensa está en juego. También podemos observar cómo se va a comportar CAFO, si va a poner trabas o no para remover los alambrados (a los de Peñarol les facilitó la vida). De igual modo podremos ver cómo se comporta la policía. Y más que todo, esperamos que la bandera se inaugure con victoria y sin incidentes de violencia – a diferencia de lo que pasó hace un año.

Los “vrutos”

Con lo que hablé de la bandera de Peñarol ni toqué el tema de la “primabera". Pero no importa. Hay una buena cosecha de vrutos igualmente interesantes.

Cambio de Frente publicó esta declaración del Chavo Díaz: “Soy un eterno a Defensor y lo voy hacer hasta que termine mi carrera, aunque creo que profesionalmente no vaya a trabajar más en el club”. Probablemente falta la palabra “agradecido”, pero lo peor fue cambiar “voy a ser” por “voy hacer”.

La República también pelea fuerte: “En materia de contrataciones también Nacional salió pegando duro, logró cerrar en apenas una semana a dos delanteros importantes para este medio, Jonathan Urretaviscaya y Sebastián Taborda”. Menos mal que no es verdad, porque por menos que esto prendieron fuego a la camioneta de Urreta…

Pero esta vez el vruto campeón no es de la prensa. Voy a poner aquí un jugador brasilero, de segunda división. Partido lluvioso, parejo, empatado en 1 a 1 hasta que a los 41 minutos del segundo tiempo el zaguero Rodrigo Arroz, de Guarani, anota un gol en propia puerta que le da el triunfo al visitante Goiás. ¿Y por qué él es el vruto campeón? Porque no es para cualquiera hacerlo desde el mediocampo.

Manoel Castanho
(Periodista)

Lista de links

[1] El link de Quenonino ya no está accesible. La información puede ser encontrada en Forobolso:http://www.forobolso.com/foro/viewtopic.php?f=39&t=27173&start=20

[2] http://www.ovaciondigital.com.uy/101207/futnac-533767/futbolnacional/nacional-tambien-va-por-la-bandera-gigante/

[3] http://www.lr21.com.uy/deportes/447510-los-hinchas-de-parabienes-hoy-sera-record-guinness-con-la-bandera

[4] http://www.guinnessworldrecords.com/records-1000/largest-flag-draped/



Entrevista de decano.com

La bandera es un logro de todos, pero “principio quieren las cosas”. Fue necesario “parir” la idea y luego ir arropándola para que se transformara en el estallido final del pasado jueves en el Centenario.



Cientos de reuniones, de horas robadas al sueño, al trabajo o la familia, idas y venidas, intercambio de ideas, discusiones, risas, madrugones, corridas y varios etcéteras forman parte, también, de la gestación de este nuevo motivo de orgullo de la hinchada tricolor.

Fuimos a buscar la palabra de Martín Rosito, uno de los organizadores de “La Bandera de la Gente” con la intención de que nos devalara algunos de los pormenores que contribuyeron a dar forma a este inconmensurable logro de la hinchada.

Luego de finalizada la charla, lo que le surge a uno, es la necesidad de pararse y aplaudir a todos estos bolsos que, con su esfuerzo, nos regalaron un momento para atesorar.



¿Cómo y cuándo surge la idea?

Casi desde la creación del grupo de movidas de forobolso en 2006 –yo me sumo en el 2007 o 2008- se empezó también a manejar la posibilidad de hacer una bandera gigante que no teníamos desde 1999, cuando fue creciendo la adhesión de la gente al influjo del éxito que obtienen los recibimientos al equipo en partidos importantes, la idea por si sola empezó a crecer. Para la primera movida (clásico Apertura Uruguayo 2006-2007) se pensó primero en 100 banderas de palo y terminaron siendo 400, luego viene el clásico del Apertura 2009-2010 para el que se hicieron varias cosas y entre ellas más de 1200 banderas de palo, en 2011 la cifra se eleva a 8000, éstas cosas nos dan la pauta de que el empezar a soñar con algo era el primer paso a su realización. No había techo.

Así fue que en 2010 decidimos ponernos en campaña para realizar una bandera gigante. Diego Licha fue el que disparó la idea y todos entendimos que era el momento. En coordinación con el "Sapo" de La Banda del Parque empezamos a discutir todo tipo de cosas, desde el diseño, tamaño, financiación, comenzamos a investigar acerca de los materiales, la forma de pintarla, el lugar y a contactarnos por muchos lados. Así fue que dimos con quien luego sería el que pintara los dibujos en la bandera: Fernando Correa, un bolso enfermo como nosotros, que vivía en Buenos Aires e integraba la filial bolsilluda de Argentina. Estábamos entre él y otras dos personas más, pero las ganas que tenía, las ideas, y principalmente la adhesión a Nacional y a la causa que mostró Fernando fue lo que nos llevó a que decidirnos por él. Nos enviaba correos todos los días con ideas sobre la bandera. A él se sumo Marcel Cardarello, un integrante de forobolso, que es diseñador gráfico y que se animó a pintar las letras, sin haber tenido ninguna experiencia previa.

Lo primero que se lanzó fue el video promocional, en donde se anunciaba que “se viene la mejor bandera” y se comunicaba que era una movida “integral, de todas las partes de la hinchada”, para trasmitir de arranque que esto era algo del hincha para el hincha, y si no se hacía entre todos, no salía. Y así fue.

Afrontaron varios contratiempos ¿cuál fue el más difícil?

De todo tipo, toda la bandera en sí se hizo en lugares que no eran los ideales para una bandera de éste tamaño, pero gran parte de ella se pintó en el sótano de la sede que es muy angosto, el Parque Central se pintó en el gimnasio del volleyball del club, el espacio era muy chico y se podía abrir solo una cuarta parte del total del dibujo, pero aparte de eso, de lunes a jueves se usaba la cancha para entrenar, por lo que había que ir el lunes a enrollar toda la tela para que quedara debajo de una de las tribunas, sacar las lonas que protegían el piso y el jueves vuelta a desplegarla. Esto se repitió durante semanas hasta que se encontró un galpón más amplio, luego de ese dibujo vino el escudo, que era lo más grande, y el espacio tampoco daba para verlo entero, por lo que había que pintar de a partes y con el tiempo en contra porque la plata que había en el momento no nos daba para alquilar el galpón por mucho tiempo más. En esta parte participó mucha gente, se mandaba mensaje el día anterior y se convocaba a ir al galpón a ayudar a pintar el relleno del escudo, se juntaban rodillos y de repente éramos 10 pintando, la acumulación de pintura hacía que la tela se pegara al piso y al día siguiente había que ir a despegar la bandera del piso y abrir otra parte para seguir dibujando y pintando, siempre convocando gente de un día para otro o a veces en cuestión de horas. Se usaron ventiladores de la casa de Alejandro Larrosa para que secara más rápido.



A su vez, para colorear el azul del escudo había que dar varias manos y se gastó más de lo pensado en pintura. Bernardo Silva, otro de los organizadores, fue clave para conseguir pintura buena. También hizo “magia” para conseguir la tela, que era irrompible, luego de cada pintada se pegaba al piso como te dije y había que hacer tremenda fuerza para despegarla pero la tela aguantó firme.

Una complicación jodida fue después de un temporal, que se metió abundante agua por un desagüe roto y se mojó una parte de la bandera. Una mañana hubo que ir a las corridas a colgar la parte mojada de una pared y parte del techo para que se secara.

Elegir un contratiempo en particular es difícil, pero todo se solucionó gracias a las ganas y la fuerza que nunca cedieron. Para el estreno sí existieron los inconvenientes con el clima como sabemos todos y en ésta Libertadores fue difícil lograr que la directiva entendiera la necesidad de estrenarla en un partido oficial.

Siempre que se convocaba, enseguida aparecía gente que incluso ni conocíamos pero que quería colaborar de alguna forma. Varios venían desde el interior y a veces se cancelaba y tenían que pegar la vuelta. Un pibe una vuelta vino en bicicleta desde el Geánt.

¿En algún momento pensaron que la cosa se ponía difícil?

Las complicaciones mayores se dieron con los espacios que teníamos para pintar y la dificultad para conseguir nuevas locaciones, fue todo un trabajo de administración que hicimos nosotros. El laburo de Alejandro para organizar eso fue increíble. El club no participó en nada y nosotros no queríamos que lo hiciera tampoco. Esto era de los hinchas.

Un momento difícil fue después de perder con Loja. Se manejó la posibilidad de estrenarla en un partido que no fuera por copa internacional, para no esperar tanto.

Sobre el primer estreno -que no se dio, vs. Iquique- llegamos muy justos con la colocación de los nombres en la bandera. Muchos llegaron sobre el final y no queríamos que quedara ninguno afuera. Creo que se llegaron a dibujar unos 300 nombres por día – o más- en algún momento.

También hubieron muchas discusiones internas típicas de gente preocupada porque todo salga bien. Más que nada al principio de la movida, cuando el proceso fue más lento.

¿Anécdotas de la pintada?

Anécdotas hay un montón, aparte de las ya mencionadas. Durante la estadía de la bandera en los galpones de Funsa se quedaron varios pibes a dormir arriba de la bandera, utilizando ésta como colchón para pasar la noche allí cuidándola. Lo único que pidieron a cambio fue que le prestaran un playstation para jugar entre ellos hasta que el sueño los venciera.

Otra cosa que recuerdo es el ver a la gente llegaba a la sede con $200 en la mano pidiendo por favor que incluyeran su nombre cuando ya se había cerrado la cuenta, o hinchas que pusieron su nombre y el de algún familiar que ya no estaba y querían que se los incluyera juntos.

La noche en que se estrenó finalmente fue la ideal, pero, en tu opinión ¿cuál hubiera sido el partido soñado para el despliegue? ¿contra quién?

El rival no creo que importara tanto. Si bien eso a veces jerarquiza el partido y por ende, el estreno de la bandera, creo que hay circunstancias mas allá del oponente que facilitan el marco ideal.

Nosotros queríamos que fuera un partido oficial y por copa internacional porque la bandera intenta representar muchas cosas acerca de lo que es Nacional en el mundo. El club merecía que la bandera trascendiera, porque de esa forma trasciende Nacional.



Por un lado tenemos el mensaje que se trasmite explícitamente en la bandera pero por otro está la demostración social de lo que es Nacional en el país. La realización de la bandera es a constatación de un fenómeno como pocos en el mundo. Existen muchas banderas en hinchadas de otros equipos, ¿pero cuántas, además de decir que son hechas por la gente lo pueden demostrar? En Abitab están los casi 6000 hinchas que tienen su nombre en la bandera y financiaron el 85% de la misma, el resto fueron rifas y bonos que también se pueden certificar.

Creo que hubo una justicia “divina” por así decirlo. Todo el esfuerzo y el trabajo de gente que hace esto sin nada a cambio, dejando horas de laburo, de vacaciones, de familia, etc., se convirtió en energía positiva para que el estreno fuera el ideal, con la clasificación y goleada, el estreno de la bandera superó mis expectativas. Nunca me había imaginado algo así.

¿Cómo te levantaste el jueves, qué esperabas?

Entre miércoles y jueves casi que no hubo descanso. El miércoles estábamos sobregirados. Yo repasé infinidad de veces las cosas que había que hacer desde el mediodía del jueves hasta la 19.10 hs y una vez llegados al sótano de la sede también lo discutíamos todo varias veces. En la tribuna creo que volví loco a todo el mundo.

El jueves me desperté y lo primero que hice fue mirar el cielo por la persiana de mi ventana para ver si llovía o si estaba nublado. Lo único que esperaba era que se diera la justicia que se merecía la bandera y la hinchada de Nacional. Ahora con más tiempo llego a la conclusión de que eso existió.



¿Qué sentiste cuando la viste desplegada? ¿Dónde estuviste durante el partido?

Durante el partido nos ubicamos en la Olímpica porque el escudo tiene mucha pintura y se precisaba mucha gente para controlar que el peso del mismo no trancara la tela ni que se pegara ninguna parte. Dimos vueltas varias veces a lo largo de la tribuna controlando eso, a su vez hubo que tirar cuerdas en los espacios entre Olímpica y populares para que el viento no embolsara mucho la tela, entonces nos quedamos contra la Ámsterdam a cuidar de que no se enganchara en ninguna cuerda.



La cuenta regresiva fue interminable. La mezcla de nervios y ansiedad es difícil de describir con palabras. Cuando empezamos a desplegar la bandera me temblaba el cuerpo. Lo primero que hice fue acercar los ojos a la tela blanca que tenia encima -ya que el tipo de tela permite ver a través de ella- y se podía ver el resto del estadio. Al ver que la bandera bajaba pareja empecé a saltar y mover los brazos de la felicidad, sentía que me faltaba el aire en el pecho y se me llenaron los ojos de lágrimas. Curiosamente lo primero que se me vino a la mente fue recordar un día muy especial, cuando conocí a la gente con la que terminé a los abrazos y lagrimeando, los que empezaron todo esto allá por el 2006 y me invitaron a sumarme y los que estamos hoy: Sebastián Echeverría, Alejandro Larrosa, Jorge Vaeza, Bernardo Silva, Tatiana Villaverde, Nicolás Areosa, Damián Vaz, Martín Eraña, Diego Licha, Martin Ponti, hay una cantidad de gente para nombrar, ellos y toda la gente de NACIONAL que conocí en éste tiempo son mucho más grandes que la bandera, estoy eternamente agradecidos a ellos, hoy los siento como mi familia.

Mucha gente no entiende por qué hacemos lo que hacemos y “perdemos” tanto tiempo en esto, yo tampoco lo entiendo, simplemente lo siento, es una de las cosas que más me motiva a levantarme diariamente.

Cuando finalmente subió la bandera hice fuerza para no llorar pero al darme vuelta tenía a Seba Echeverría llorando a más no poder que venía a abrazarse conmigo y ahí me largué, enseguida me abracé con mi hermano mellizo, con quien compartí los nervios durante los días previos, y luego corrí a juntarme con el resto de los organizadores en la Olímpica contra la Ámsterdam y nos abrazamos como si hubiéramos ganado una final, la mayoría con las pupilas “encharcadas”. Vimos todos juntos el partido en ése rincón, quedé shockeado todo el primer tiempo. Casi que no vi el partido.



Después de este testimonio solo resta decirle a los organizadores “gracias bolsilludos”, a sabiendas de que con esto, nos quedamos cortos.

¡Nacional nomá!

Ernesto Flores
decano.com


El después

La fiesta del pueblo tricolor fue perfecta. Los hinchas disfrutaron como locos de su bandera, una de las más grandes y más hermosas del mundo. Y el equipo goleó a Toluca y sigue adelante en la Copa Libertadores. Si hasta el tiempo, que media hora antes del comienzo del partido seguía amenazante, se asoció para que la noche fuera inolvidable.

Los "bolsos" se habían quedado con las ganas de desplegar su enorme bandera en dos oportunidades. Y hasta eso le dio un sabor especial a la fiesta de anoche.

Muchos hinchas, que seguramente acababan de salir del trabajo, corrían hacia las diferentes puertas del Centenario. Nadie quería perderse el momento en que bajara la bandera. Los que ya estaban instalados en la América esperaban munidos de celulares y cámaras. Los altoparlantes anunciaron que después de las 19 horas se iba a desplegar la bandera y su sola mención hizo que comenzara el delirio popular. Ni siquiera los jueces, que salieron a la cancha vestidos de amarillo, desconcentraron a los hinchas. Unos minutos después, comenzó el conteo de los segundos en el tablero. Cuando faltaban sólo 10 la voz del estadio se sumó. Los jugadores ya estaban en la cancha y una bandera de tres colores, que cubría totalmente las tribunas Colombes, Olímpica y Ámsterdam, los saludó.


"Padre y decano del Fútbol Uruguayo" y "El primer club criollo de América", eran las dos leyendas estampadas en la parte central que cubría la Olímpica. En el medio, un gran escudo del club con las banderas de Uruguay a la derecha y de Artigas a la izquierda. La parte de la Colombes estaba dedicada al Parque Central con el rostro del inolvidable Abdón Porte. Las leyendas"Al bolso lo hace grande su gente" y "la Banda del Parque nunca abandona", la engalanaban.

La parte que cubría la Ámsterdam estaba dedicada a la gloriosa historia del club. Se leía "El verdadero Rey de Copas" y "Más títulos oficiales: internacionales y locales". Y varios de los trofeos dibujados. Si alguien creía que inaugurar una bandera gigante era mala suerte, anoche, Nacional lo desmintió. Y con goleada.

La bandera volvió a desplegarse antes del segundo tiempo y el disfrute fue aún mayor. Para que la noche fuera perfecta entraron el "Chino" y el "Cacique", los dos que habían sido más aplaudidos cuando se anunció la alineación tricolor. Al final de la goleada los hinchas agradecidos le cantaron al "Cacho" Blanco, el DT que había vuelto a sacar las castañas del fuego y que ayer dirigió su último partido.

La mayoría de los hinchas se fueron felices. Pero a otros todavía les faltaba mucho trabajo. Había que llevarse la bandera y guardarla. Habían trabajado desde el mediodía y estaban exhaustos. Pero poco les importaba. El amor rebozaba sus corazones bolsos.

"Peti" es uno de los 5.400 nombres

"Me pareció impactante, hermosa y muy prolija", dijo el Licenciado Orlando Petinatti. "Y me encantó que todo haya salido tan bien. Que la bajaran y la subieran con esa rapidez", agregó el comunicador, y fanático hincha de Nacional que anoche estuvo en el estadio. "Me encantó el diseño, muy cuidado y fino. A lo Nacional", siguió. "Y además tiene mi nombre y el de mi hija grabados en ella", afirmó orgulloso. Es que Petinatti fue uno de los 5.400 hinchas que colaboraron con $ 200 cada uno para confeccionar la bandera y que tienen sus nombres grabados en ella. El costo total de la bandera fue de US$ 70.000.

Todos tapados y cantando por Nacional

"¡Contáme, contáme, ¿Cómo es la bandera?" El que preguntaba era un joven que estaba en la Olímpica y se comunicaba por celular con su padre que estaba en la América. "¿Cómo es? ¿Sacaste fotos? Quiero llegar a casa para verla en la tele. ¡No te imaginás lo que fue estar ahí abajo! Todos juntos cantando por Nacional y tocando la bandera. Mirabas para las otras tribunas y todos estábamos tapados. Fue maravilloso".

Tres voces emocionadas

"Cacho" Blanco
"No imaginaba el espectáculo que fue el despliegue de la bandera. Me sorprendió y me emocionó. ¡Inolvidable! Felicito a toda la gente que trabajó".

Eduardo Ache
"Después de tanto hablar de violencia hay que destacar esta fiesta. Fue un gran trabajo de esa hinchada anónima que tanto hace por el club".

Gonzalo Bueno
"Quedamos impactados cuando vimos la bandera. Todos estábamos muy concentrados en el partido, pero igual la disfrutamos".

Silvia Pérez

Ovación

Título original: "La mejor de las noches: perfecta"
Negritas: decano.com


Decenas de miles de hinchas gozaron ayer con la bandera más grande del mundo. Esta se desplegó dos veces durante poco más de un minuto, pero valió la larga espera y el esfuerzo de un operativo de traslado que comenzó al mediodía.

La historia comenzó hace unos dos años, cuando a un grupo de hinchas de Nacional se les ocurrió hacer una bandera gigante, la más grande del mundo. La idea se transformó en proyecto, se comenzó a juntar plata entre los propios hinchas, se diseñó y se mandó a hacer.

Un año y medio después la bandera, de 600 metros de largo por 50 de ancho, quedó pronta para ser estrenada. Los hinchas decidieron llevarla al Estadio Centenario el 14 de agosto de 2012, contra Deportes Iquique por la Copa Sudamericana, pero ese día llovió y se tuvo que posponer.

Como Nacional pasó de fase, se fijó al 18 de setiembre, día del partido contra Liga de Loja, como fecha de estreno. Pero otra vez hubo tormenta, y otra vez se aguó la fiesta.

Contra Liga de Loja los tricolores quedaron eliminados, y como sí o sí querían abrirla en un torneo internacional para que tenga más relevancia, tuvieron que esperar a que terminara el año y arrancara la Copa Libertadores.



Para el debut contra Barcelona la dirigencia fijó el Parque Central. Demasiado chico para tamaña bandera: otra cancelación. Para el segundo partido, ante Boca, se le adjudicó en primera instancia (luego se cambió, pero a muy pocos días del partido) la tribuna Ámsterdam al equipo visitante. Los hinchas de Boca iban a quedar debajo de la bandera: otra cancelación.

Y finalmente llegó el día. Tercer partido del grupo, contra Toluca. Esta vez sí, Estadio Centenario fijado y visitantes a la América. Ningún impedimento para que 30.000 metros cuadrados de tela se desplieguen al mismo tiempo y tapen en su totalidad las tribunas Ámsterdam, Olímpica y Colombes.

El gran día amaneció ya con expectativa roja, blanca y azul. Había llovido el día anterior, pero no se esperaban precipitaciones para esa jornada, así que el operativo empezó a funcionar.

A las 12.00 del mediodía se juntaron unos 500 hinchas en la calle Urquiza, al fondo de la sede tricolor. Allí cargaron la bandera a un camión contratado para la ocasión, acción que tomó casi media hora, dado el tamaño y peso del enorme trapo.



El “Sapo”, líder de “La Banda del Parque”, dirigía todo. El resto de los hinchas ayudaban, prestaban una mano, un hombro y, lo que nunca debe faltar, la garganta para cantar. “Vengo del barrio La Blanqueada, barrio de frula y carnaval”, sonó varias veces desde muy temprano. “Nacional, Nacional, pasan la vida, los años, y siempre te vengo a alentar”, arrancaba uno y todos lo seguían. Cánticos, aplausos y mucho color tiñeron el traslado de la bandera. En el ambiente se palpaba mucha expectativa, una sensación de querer trabajar para vivir algo histórico e inolvidable.

Ya con la bandera en el camión, comenzó la procesión desde la sede hacia el Centenario. Sobre las 14.30 el vehículo estacionó enfrente a la puerta 13 de la tribuna Olímpica. Por allí estaba dispuesto que se ingresaría la bandera. Tras unos minutos de espera, se abrió el camión y la bandera comenzó a bajar. Centenares de hinchas se pusieron uno tras otro formando un larguísimo cordón humano que bajó por Ricaldoni casi llegando a Avenida Cataluña.

La disposición de la seguridad era que 400 personas, identificadas con sus respectivos chalecos rojos, pudieran ingresar al Estadio a dejar la bandera y luego salir. Policías instalados en la puerta inspeccionaron cada metro de la bandera y a cada hincha que entraba cargándola.

Así, muy lentamente el cordón humano se fue adentrando en la tribuna Olímpica, volcándose primero hacia la Colombes y luego hacia la Ámsterdam.

Cerca de las 17.00 la bandera quedó finalmente colocada, desde la punta de la Colombes a la otra punta de la Ámsterdam, siempre por el borde superior. Allí, amenazada por un cielo gris y hasta algunas lloviznas, esperó estoica el comienzo del partido.

Durante el proceso de traslado también cayeron gotas y parecía que se venía una tormenta, pero entre los hinchas de ese tema ni se hablaba. Con fe ciega y una pasión exuberante, no hubo tricolor que se quejara del mal tiempo, el sudor y el tiempo que insumió el traslado. Solo tenían en mente vivir una noche histórica y pasar un par de minutos debajo de la bandera más grande del mundo. Y lo lograron.

Números

30.000

Los metros cuadrados que ocupó la bandera gigante. 600 de largo por 50 de ancho.

2

Las veces que se desplegó la bandera. Una antes de cada tiempo.

La República

Título original: "El minuto de sus vidas"
Negritas: decano.com



Los hinchas de Nacional estrenaron esta noche la bandera más grande del mundo, y golearon al Toluca, de México por 4-0, logrando así la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores de América-2013.


Fiesta total en el Estadio Centenario. Primero por el triunfo de Nacional frente al Toluca, de México por 4-0 y la importancia del mismo, la clasificación a los octavos de la final de la Copa Libertadores. Y posteriormente, pero no menos trascendente para sus hinchas, el estreno de la bandera más grande del mundo. La misma se desplegó en dos oportunidades, antes del inicio del partido y en el entretiempo.

La bandera, que tiene como dimensiones 600 metros por 50, cubrió las tribunas Colombes, Olímpica y Ámsterdam del Centenario. En el sector de la Colombes, se pudo leer la siguiente inscripción, “Al bolso lo hace grande su gente”; en el centro, la ilustración del Gran Parque Central, con nubes por encima donde asoma el retrato de Abdon Porte, mientras que sobre la derecha, “La Banda del Parque. La que nunca abandona”.

En la Olímpica, se estampó el escudo de Nacional y la leyenda “El primer club criollo de América”, mientras que en la Ámsterdam se pudieron observar los principales trofeos obtenidos por el club a nivel local e internacional, con el mensaje “A nivel oficial, el club con más títulos locales e internacionales”.

Gonzalo Basal
cambiodefrente.com

Título original: "Nacional estrenó la bandera más grande"
Negritas: decano.com


Se presentó la bandera Más Grande del Mundo, el pueblo tricolor orgulloso mostró al mundo, su telón gigante.

Emocionados los bolsos que tienen la gran suerte de estar presentes en tamaño evento, y los que lo miran por TV desde todas partes del mundo, todos asombrados y maravillados por el espectáculo inigualable, que presentó la hinchada de Nacional para que los bolsos en cualquier parte del mundo se emocionen y gocen con el Gigante del Uruguay.

Hermosa la bandera, realizada con la pasión de los hinchas, para quedar en la mejor historia del fútbol mundial.

decano.com







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