Por Ernesto Flores
12 Mar 2016
Formativas

¿Cómo se trabaja en Formativas? ¿Qué se espera de los futbolistas? ¿Es posible y acertado mantener un mismo esquema táctico en todas las divisionales? Respuestas a estas y otras interrogantes.

Nacional es el club uruguayo con mayor cantidad de campeonatos sumados en sus categorías juveniles. Eso habla de una preocupación por mantener la misma hegemonía ganadora en cada una de sus representaciones a pesar de que, durante años, fueron pocos los jugadores provenientes de las divisiones menores que lograron asentarse en el primer equipo. A mediados de los setenta, con la incorporación del entrenador argentino Miguel Ignomiriello, el club de los Céspedes inicia la primera gran revolución en formativas. Ignomiriello trabajó para lograr conformar un grupo de jugadores con extraordinarias características técnicas, pero que no lograron confirmar con títulos su buen desempeño individual. En las dos últimas décadas, el Decano uruguayo logró el convencimiento, desde la cabeza directriz, de que el camino para mantener la supremacía futbolística en el país y sostener un club saneado era apostar fuerte a sus divisiones formativas. Podríamos situar este comienzo en la designación de Daniel Enríquez como coordinador de divisiones juveniles en el año 2001. Desde entonces mucha agua ha corrido bajo el puente y se han sucedido entrenadores, propuestas y proyectos hasta este presente que cuenta con dos profesionales de primer nivel al frente de las categorías juveniles del club: Pierre Sarratia, un francés de 67 años que ha trabajado durante 30 de ellos en la Federación Francesa de Fútbol, y con sus divisiones juveniles durante una década. El haberse casado con una uruguaya lo arrimó a nuestro país en 2011 y Nacional lo sumó a su cuerpo técnico dos años después. Santiago Espasandín proviene de una familia tricolor y vinculada al entrenamiento deportivo. Espasandín, además de entrenador es Licenciado en Educación Física y Deporte, posee un Máster en Alto Rendimiento y cursó estudios en el ISEF (Instituto Superior de Educación Física), IUACJ (Instituto Universitario Asociación Cristiana de Jóvenes) y en la Universidad de Barcelona. Con ellos dos hablamos sobre su tarea, sus proyectos, sus esperanzas y necesidades.


Ustedes asumen la coordinación general de divisiones formativas hace unos meses, cuando se aleja Sebastián Taramasco.¿Se va a continuar con el proyecto y tener en cuenta la evaluación hecha por Taramasco o hay algo nuevo a partir de ahora?

Sarratia: Nosotros ya estábamos trabajando con Sebastián (Taramasco), lo habíamos acompañando en el proyecto desde hace más de un año. Es decir que estamos continuando este camino que encabeza Alejandro Lembo. No somos nuevos, ya veníamos trabajando los tres juntos -Taramasco, Santiago Espasandín y yo-, lo que antes hacíamos tres, ahora lo hacemos entre dos.
 

¿También participaron del diagnóstico hecho por Taramasco?

Sarratia: Cuando arrancamos con Sebastián en el 2014, hicimos una evaluación. El proyecto iniciado es el que se puso en marcha conjuntamente con Santiago (Espasandín) y Sebastián. Yo me alejé unos meses mientras estuve trabajando con el primer equipo, pero el proyecto existe y cuando no estemos nosotros continuará, porque es un plan de Nacional, no nuestro sino del club.

Muchas veces se habla de lograr que todas las categorías tengan un mismo funcionamiento en la parte táctica. ¿Eso es posible, es acertado?

Sarratia: Hay un modelo de juego que sirve para desarrollar al jugador. Dentro de este modelo, cada entrenador tiene la posibilidad de implementar su sello. Hay una idea general, pero si un entrenador quiere realizar las pelotas quietas de una u otra manera, será su impronta, pero en líneas generales existe un modelo de juego común para todas las categorías.

¿Hay una gran diferencia entre la formación en Europa y en Uruguay?

Sarratia: No quiero dar lecciones pero, ¿existía una formación en Uruguay? ¿El objetivo era formar o ganar? Nosotros también queremos ganar, pero el pedido que nos ha hecho el club es de también formar jugadores. Estamos en eso.

La formación comprende varios frentes. Está la parte psicológica del jugador, que en algunos casos -dependiendo de las edades- es más importante que la futbolística, ¿correcto?

Sarratia: En principio, tanto Santiago como yo somos egresados del sistema de enseñanza y para nosotros lo primero es inculcar valores. Tenemos delante nuestro a adolescentes con edades que oscilan entre los 13 y los 19 años. En la vida de un futbolista hay etapas. Primero se deben potenciar los valores y después desarrollar las capacidades futbolísticas. Los proyectos europeos comprenden etapas para los chicos. La primera vez que vine a Uruguay, vi que los entrenadores de las formativas entrenaban como lo hacían los del primer equipo. Utilizaban el mismo modelo, adaptaban lo que hacían los jóvenes de 25 años a los chicos de 14, porque el objetivo era ganar.

Si bien nuestra intención también es ganar, el objetivo de Alejandro Lembo está claro, es formar jugadores para el primer equipo. En este momento, en formativas tenemos 130 jugadores. No todos van a acceder al primer equipo, pero nuestra misión es formar jugadores. Eso requiere de mucha paciencia y trabajo.

A veces para el hincha no es tan fácil de comprender. Quiere resultados y que nuestros jugadores sean todos Luis Suárez.

Sarratia: ¿Luis Suárez era titular todos los partidos? No.

Espasandín: Son cosas que hablamos siempre entre nosotros y recientemente con la nueva directiva de juveniles. Yo, que hace años que estoy en el club, he asistido al cambio de mentalidad del entorno que exije resultados deportivos inmediatos en formativas. Cuando entré al club no existía eso. Nadie se acuerda de qué títulos ganaron o cómo salieron en Séptima muchos de los jugadores que subieron al primer equipo y les fue bien y ahora están en el exterior. Esa generación que todos tienen como ganadora, que incluye a Sebastián Coates, Mauricio Pereyra, Nicolás Lodeiro, Mathías Cardaccio y otros, en juveniles ganó un solo título. El primer título que ganó Gastón Pereiro fue en Primera, al igual que Carlos De Pena. A lo que voy es que la idea del proyecto es mejorar en cuanto a un problema que surje cuando los jugadores van a Europa. Indudablemente acá se aceleran procesos en formación porque se necesita promocionar jugadores por la necesidad de vender. El resultado de esta aceleración es que dejás de cumplir etapas en lo relativo a la formación. Estamos apuntando a mejorar esto. Que haya mayor volumen de minutos de entrenamiento para ciertas edades, que los contenidos que se trabajen tengan relación directa con el modelo. Lo que el modelo define son principios, sub principios y sub sub principios de lo que es el juego. Por ejemplo, para salir jugando desde el fondo, hay que cumplir determinados principios, tácticos y técnicos. Para salir con pelota dominada desde atrás tenemos que dominar los conceptos de amplitud, de profundidad, desmarque de apoyo y de ruptura. ¿Qué tiene que tener un zaguero que necesite salir jugando? Un buen control de pelota orientado, buen pase de borde interno, visión de juego, buena visión periférica... Eso son sub principios que fortalecen o construyen la idea del juego. Si no comenzás a trabajar estas cosas básicas, que son las que te permiten luego llegar a lo otro, es imposible que te salga. Esa es la intención del por qué definir un modelo de juego y a partir del mismo, trabajar sobre los jugadores. Saber qué características tiene que tener un jugador al que le vamos a exigir un cierto desempeño, qué cosas tiene que mejorar y dominar. El concepto de talento ha cambiado hace muchos años. Hoy en día va más enfocado hacia la experticia, el jugador experto que domina y conoce el deporte. Para eso se necesitan muchas horas de entrenamiento, por eso los jugadores alcanzan la maduez deportiva a los 25, 26. años Porque tienen un recorrido de años que les permite dominar todas las facetas del juego. Cuando se trabaja en formación, como lo quiere hacer Nacional desde hace unos años, la idea es que esa especialización del jugador empiece desde más temprano y que el afán de conseguir resultados no te cueste saltear etapas de la formación.}

Sarratia: Si en la Sub 14 tienes diez u once jugadores de 1.80 mts., con buenos físicos, probablemente vayan a jugar todos los partidos. Pero en unos años, estos chicos, ¿se corresponden a las necesidades del fútbol actual? Nacional apunta a esa correspondencia, esa necesidad. Gente capaz de jugar desde atrás, en poco espacio en poco tiempo. Por eso hay que trabajar el aspecto cognitivo. Esto lleva mucho tiempo y errores, pero eso es lo que nos hará crecer . Si rechazás una pelota hacia adelante con fuerza, estás tranquilo, pero en el futuro no podrás seguir jugando así.

¿Eso se puede aprender? Estamos acostumbrados a encasillar a los jugadores como talentosos y metedores, volantes de creación y de recuperación.

Sarratia: Te voy a dar un ejemplo. En el 2008 me encontré con Uruguay en Francia y los acompañé en un partido amistoso Francia - Uruguay. Ese día conocí a Oscar Tabárez y el cuerpo técnico y vi a Luis Suárez. En ese momento Suárez estaba en los comienzos de su carrera europea, jugando en Holanda. Era un futbolista que presentaba algo, tenía potencia, pero no era un crack. Llegó a Liverpool y la gente lo consideraba un jugador de contragolpe, de respuesta. Ahora está en Barcelona y es capaz de responder al funcionamiento del equipo de Luis Enrique y también de hacerlo como lo hacía en el Liverpool, es un jugador completo. Un futbolista se forma en todas las épocas de su vida.

Espasandín: El fútbol moderno te exige eso. En el fútbol de élite no hay defensores y atacantes. Once jugadores atacan y once defienden, y eso es lo que tratamos de inculcar en el club, apuntar hacia eso.

Sarratia: Cuando el equipo ataca, el jugador tiene que saber lo que tiene que hacer individual y colectivamente. Igualmente cuando no tiene la pelota y también en las transiciones, cuando pasas de una situación a otra. Reaccionar y re armarse rápidamente. Usar el aspecto cognitivo, mental y físico. Es esencial conservar las cualidades innatas del futbolista uruguayo y a eso sumarle algunas cosas. Con Sebastián a veces bromeábamos, porque a él le toco enfrentar a Francia en la final Sub 20 y me decía "el único que me puede enseñar algo a mí es un francés, porque fueron ellos los que me ganaron". ¿Qué fue lo que le permitió a un fútbol de tres millones de habitantes enfrentarse a uno de sesenta millones y perder recién en los penales? Es innegable que el fútbol uruguayo tiene calidad, pero si le sumas un poco de los valores, conocimientos y capacidades de los equipos europeos, obtienes a los Diego Godín, Luis Suárez, Edinson Cavani y Gastón Pereiro. Jugadores de altísima calidad. Pero esto requiere de un proceso de largo desarrollo.

¿La inteligencia de los futbolistas es más emocional que intelectual?
 

Sarratia: Hay jugadores en el plantel que seguramente no fueron muy lejos en el estudio, pero son muy inteligentes con la pelota, porque sienten el juego. Lo que le cuesta un poco al uruguayo es el dominio emocional.

Espasandín: Son cosas que se trabajan en los contenidos de los entrenamientos, los objetivos para poder dominar esos aspectos; el control emocional, lo socio-afectivo, el vínculo con los compañeros, cómo el rendimiento mejora y se potencia a través de ese vínculo. Lo vemos ahora en el Barcelona, como tres jugadores de la calidad de Neymar, Messi y Suárez ven potenciado su rendimiento por el vínculo socio-afectivo. Es un deporte colectivo, de equipo, y esas cosas es necesario trabajarlas y potenciarlas. Eso también forma parte de nuestra planificación, que llevamos adelante con los sicólogos, asistente social y todos los que colaboran con los cuerpos técnicos.

Sarratia: Suárez, Messi y Neymar demuestran su inteligencia. Saben que los tres juntos valen mucho más que cada uno individualmente.

Espasandín: Hay diferentes tipos de inteligencia. Que tengas buena escolaridad no quiere decir que te vayas a desempeñar bien en el fútbol. Tener un buen rendimiento en la educación es importante, ya que hoy en día un futbolista profesional debe abarcar áreas que están más allá de la práctica del deporte, en las cuales tiene que tener independencia para tomar decisiones sobre su futuro, su vida. Valorar el entrenamiento invisible, que le permite tomar conciencia de cuántas horas tiene que dormir y lo que comer, con quien se tiene que relacionar y con quien no, el manejo de la prensa, las redes sociales. O sea, el ser un futbolista profesional implica una serie de cosas que van más allá de lo que pueda hacer en la hora y media o dos que tenga entrenamiento o competencia.
 

Sarratia: Es eso, es muy importante lo que dice Santiago. Los tenemos dos horas, y en su casa están todo el tiempo expectantes para que sean el súper jugador y a veces se preguntan ¿por qué no juegas? Te pongo un ejemplo de la Séptima. El año pasado eran todos estrellas en su club de baby fútbol. Todos titulares, ni sabían lo que era el banquillo. Ahora llegan a la Séptima 33 niños. ¿Quién juega? No pueden hacerlo todos por supuesto. La gente se pregunta ¿qué le pasó a Fulano? Si el año pasado era el ídolo del club, ¿porque ahora no juega? ¡Es que todos eran titulares el año anterior! Ahí tenemos que estar los padres y nosotros para decirles: paciencia, trabajen.

Sin duda el apoyo familiar es fundamenta. ¿Se trabaja con la familia?

Espasandín: Todos los años se hace una reunión con los padres de la Séptima División, que son los que se inician. Allí se presenta al grupo multidisciplinario que trabaja en el club, al cuerpo técnico y los coordinadores. Se plantean los objetivos generales y se involucra a los padres en el desarrollo de la carrera deportiva de sus hijos. Este año tenemos la intención de realizar reuniones con el resto de las divisionales para hablar de los objetivos y de aspectos extra entrenamiento: el entrenamiento invisible, lo que implica ser padres de deportistas, cómo pueden ellos, desde su lugar, ayudar a los chicos en todo sentido: la alimentación, el control del descanso, el tema del estudio, el uso de las redes sociales, etc. Involucrar más a la familia en ese proceso. Ellos son aliados indispensables.

Ser futbolista a veces requiere de una disciplina que debe ser más estricta que la de un estudiante de arquitectura por ejemplo. Supongo que será importante hacerle entender a los gurises que, de no aferrarse a la disciplina, se van a quedar por el camino.

Sarratia: Hay cifras que muestran cuántos chicos provenientes del baby fútbol llegan al profesionalismo: 0, 96 %. De estos, pueden solucionar su vida a futuro dentro del fútbol, un 1,14 %. Nosotros también somos padres y responsables. No podemos enfocarnos solo en el fútbol. Es nuestra obligación advertirles a los chicos y a los padres de ellos, que sí, efectivamente ser futbolista profesional es un proyecto extraordinario, pero no hay que descuidar las otras cosas. Hay que buscar un equilibrio, una complementación con otros estudios.

Espasandín: El esfuerzo y los buenos hábitos son el eje de todo el proceso. Ser futbolista profesional implica mucho sacrificio, al igual que cualquier otra carrera que uno se proponga estudiar. Hay que dejar de lado horas de esparcimiento y diversión. La diferencia entre la carrera de futbolista y otras, radica en que los sacrificios hay que hacerlos en edades más tempranas. Si no lográs cumplir tu objetivo de ser profesional- por una cuestión lógica de cupos-, esos valores que se le inculcaron durante el proceso, le van a servir a futuro. Esa es una obligación que tiene Nacional como institución. Como la institución más grande del país.

Sarratia: No le podemos mentir a la gente, asegurándole en sus comienzos que va a ser profesional. No lo sabemos. Lo correcto es hablar de un proceso para el cual tiene cualidades y debe desarrollarlas. Ante todo, la evolución debe ser como ser humano. Si tiene capacidad para el fútbol, mejor.

Espasandín: Es impresionante la cantidad de ejemplos de jugadores que quedaron por el camino. ¿Quién podía asegurar que Luis Suárez iba a alcanzar el nivel actual?

Sarratia: En la selección sub 17 de Francia teníamos un jugador fuera de serie. Era seguido por todos los grandes clubes ingleses. Este chico nunca fue profesional. ¿Qué pasó? Pasó que no hizo los esfuerzos necesarios, se dejó estar y se perdió su oportunidad.

Espasandín: Hay varios factores que inciden. Los contratos tempranos, el modificar costumbres. Esas son las cosas que no se ven. El hincha o el espectador tan solo ven la punta del iceberg. Para encontrar ejemplos no es necesario ir muy lejos. La selección Sub 17 subcampeona del Mundo con Fernando Coito en México. ¿Cuántos de los jugadores de ese plantel están en la mayor o jugando a alto nivel? 

Sarratia: Selección 84 de Francia, campeona del Mundo Sub 17. ¿Cuántos integraron la selección mayor? Cero. Uno o dos de ellos fueron citados, pero rebotaron. 

Espasandín: La selección de Malasia, subcampeona del Mundo que eliminó a Francia por penales. Dos o tres meses después, Thierry Henry y David Trezeguet -que habían quedado eliminados por Uruguay- se coronan campeones del mundo con la selección mayor. Nosotros tuvimos al Balón de Oro y de Plata, Marcelo Zalayeta y Nicolás Olivera y, si bien jugaron en la mayor -Zalayeta con más presencias que Olivera-, tampoco lo hicieron con gran suceso. Edinson Cavani y Luis Suárez quedaron eliminados en el Mundial de Canadá, con la selección que dirigía Gustavo Ferrín. Nadie sabe hasta que etapa llegaron, y Suárez ni siquiera era titular. Sin embargo Luis es el mejor jugador uruguayo de la historia

Sarratia: ¿Sabías que Benzema no era titular en la Sub 17? Blaise Matuidi, que es el único francés del París Saint Germain, tampoco jugaba en esa selección. Hay un proceso que hay que respetar, esperar. Hay etapas en la vida y lo que tenemos que hacer es acompañar a los chicos. Bielsa decía que el futbolista profesional tiene que hacer muchos sacrificios, porque tiene la fama, el dinero, lo tiene todo, pero no puede aprovecharlo. Debe aprender a esperar.

Tenemos una carencia en infraestructura. ¿Hay algún pedido específico a la nueva administración tendiente a adquirir materiales, accesorios o mejorar en canchas?

Sarratia: Con Sebastián Taramasco hicimos una evaluación hace un año y medio y poco a poco se está progresando en el proyecto. Insisto, hay que tener paciencia. En Francia decimos que París no se hizo en un día. Lo más importante es la voluntad que tienen los directivos de hacer algo. Eso para nosotros es un apoyo increíble. Para trabajar necesitamos buena captación, buenas infraestructuras y cuerpos técnicos involucrados con el proyecto. Si conseguimos eso, podemos desempeñarnos bien, sin asegurar que vamos a ser campeones de todas las categorías cada año.

¿Hay materiales que aceleren el proceso? Por ejemplo, estoy pensando en el footbonaut, que es algo muy reclamado por varias personas que lo han visto. Esa estructura que escupe pelotas a las que el futbolista, situado en el centro, deberá controlar y pasar hacia alguno de los sectores indicados.

Sarratia: Eso te da una habilidad, pero yo te pregunto: un chico que en el entrenamiento, delante del arco, convierte 20 goles y en el partido ninguno, ¿por qué le pasa esto? Porque no sabe moverse, desplazarse. Está bien cualquier cosa que sirva para mejorar en la formación, pero jugar al fútbol no es solo patear. ¿Cuánto tiempo de posesión de pelota tiene un jugador, en un partido y qué hace en el tiempo restante? Corre, para atacar o para defender.

Espasandín: El eje de la enseñanza del deporte es lo táctico. El fútbol es táctico por excelencia. Obviamente que la capacidad técnica le va a permitir al jugador desarrollar con eficacia lo que tenía pensado, pero son partes que no se pueden separar. ¿Qué está primero, la táctica o la técnica? Está todo junto. Existen sí algunas herramientas metodológicas para mejorar algunos aspectos del juego, como puede ser esta que nombraste, o la imagen, el ver videos, analizar tácticamente para mejorar el coeficiente intelectual táctico del jugador, pero creo que lo básico, lo esencial, son buenos pisos para poder desarrollar las tareas que se planifican. El nivel de los campos condiciona el cumplimiento de los objetivos. Cosas que te dan un salto de calidad, por ejemplo, es el poder contar con un predio exclusivo para formativas. Entendemos que en Uruguay esto es un proceso lento. Cuando yo ingresé al club, en el año 2005, entrenábamos en el Parque Batlle y dos veces por semana íbamos a Coraceros, detrás del Hospital Policial. Esa era "la" cancha que teníamos para entrenar.

Sarratia: Complementando tu pregunta, el fútbol es un juego, y hace un tiempo se compartimentó en exceso: preparación física, técnica, táctica. No, se trata de jugar, decidir si recibes o no la pelota, si la entregas. Hay que hacer. Es fundamental preparar a la gente para que sepa cómo desenvolverse en los distintos escenarios, si estás solo para recibir o tienes un compañero o un rival cerca. Si practicas contra una pared, únicamente vas a desarrollar una habilidad, pero el fútbol es complejo, necesita integración.

Espasandín: En Europa están en una etapa bastante más adelantada en el concepto de cómo se entrenan los deportes colectivos. En Sudamérica el proceso de cambio está siendo más lento. Sucede que los entrenadores han recibido, históricamente, mucha influencia de las metodologías de entrenamiento de los deportes cíclicos, como el atletismo y la natación. Otros deportes colectivos han avanzado y modificado sus formas de entrenar antes que el fútbol. Los deportes cíclicos tienen características completamente diferentes a los acíclicos, en los cuales aparte hay oposición. La gente que se formó en el ICEF, que ha sido históricamente el centro de formación de los preparadores físicos y los entrenadores, recibió enseñanza de gente proveniente de la natación o el atletismo. Los jugadores vivencian esas cosas y cuando dejan la práctica activa del fútbol se transforman en entrenadores, comenzando con un círculo en el que se repite lo que se ha vivido. Ahora se ha comenzado a gestar un cambio, gracias incluso al avance de las comunicaciones. Hoy se accede a información mucho más rápidamente que antes. Hace un tiempo atrás, para ver un entrenamiento en Europa tenías que viajar. Ahora los tenés en vivo y en directo, podés ver trabajar al Bayern Münich por youtube. El que no aprende es porque no quiere.

Pierre, ¿te sorprendió el ver la manera de entrenar cuando llegaste a Uruguay?

Sarratia: Primero fui a la Asociación de Entrenadores. Lo que me sorprendió fue que los entrenadores no formaban a sus pares. ¿Quién forma a los árbitros? Ex árbitros. Aquí los técnicos recibían instrucción en institutos privados. Ahora existe AUDEF, donde los directores técnicos son quienes forman entrenadores. Lo que me asombró y se lo planteé a Juan Martín Mugica, fue el hecho de que en los cursos no hubiera ni una hora de práctica, todo estaba basado en la teoría. Hablando con la gente me di cuenta que los profesores programaban todo el entrenamiento físico y el entrenador venía luego para hacer el movimiento técnico-táctico. Había una separación, que afortunadamente logramos superar. Hoy, en el club veo que hay una mezcla, está todo integrado, todos estamos detrás de un mismo objetivo. Ya no existe más que el preparador físico cumpla su entrenamiento y luego se retire a dormir la siesta. El fútbol no es eso. Afortunadamente, con la llegada de entrenadores jóvenes y el mejoramiento de los cursos, Uruguay ha mejorado mucho en ese aspecto.


¿Sienten que desde dentro del club hay una comprensión cada vez mayor de la importancia de las divisiones formativas?

Sarratia: A mí me acercó Eduardo Ache a Nacional, y él ya tenía en mente este proyecto para las formativas. Ache quería acercar a Nacional entrenadores de afuera. Por suerte para mí, yo me encontraba en Uruguay. Sentimos que con la intervención de Alejandro Lembo se le da está dando una importancia muy grande a la formación. En Uruguay si no formas no puedes tener jugadores y tampoco vender, que es vital para la supervivencia de los clubes.

Santiago, tú estás en el club desde hace un buen rato. ¿Cuál es tu sensación acerca de este asunto?

Espasandín: Primero que nada tengo que decir que esa importancia se ha dado porque al momento de debutar en Primera, los jugadores formados en el club lo han hecho con éxito. Es el gran mérito de ellos, que mostraron su valía y se ganaron un lugar. Todos los jugadores que han pasado por las formativas, han respondido bien en el equipo principal, y eso va abriendo puertas para que se mire con otros ojos a los futbolistas formados en la institución. Eso ha hecho que se invierta un poco más y se quiera mejorar. Se ha tomado conciencia que la formación te brinda otras cosas que no conseguís trayendo jugadores de otros equipos, como ser el sentido de pertenencia y la experiencia de haber vivido infinidad de cosas dentro del club desde la niñez. Un gran porcentaje de los futbolistas que incorporarás necesitan de un plazo de adaptación al club. Para los nuestros es algo natural.

Sarratia: Con Alejandro Lembo tenemos una reunión semanal para hablar de cada partido y cada plantel, le indicamos que jugadores hay que seguir. Tenemos un total apoyo del club, lo que nos queda por hacer es trabajar, trabajar y pedirle al hincha que tenga paciencia.

Históricamente, los entrenadores de las formativas eran profesionales que estaban de paso. No digo que no se preocuparan por formar, pero evidentemente utilizaban las categorías juveniles para mostrar su trabajo, aspirando un lugar en un club de primera división. De este modo vivíamos en una constante rotación. Aparentemente esto se está revirtiendo.

Sarratia: Yo trabajé en la elaboración de los nuevos cursos de FIFA, junto a José Luis Ayala, Jorge Franco y Gustavo Ferrín entre otros. Ahora hay títulos para entrenador en fútbol infantil, amateur, juvenil y profesional. Antes había un único curso y se descuidaban las especializaciones. En Francia se cursa como entrenador y luego una especialización en formativas o como entrenador de arqueros. Poco a poco se ha comenzado a hacer eso aquí en Uruguay. Si esto viene de la mano de la no exigencia de resultados, los técnicos comenzarán a sentirse más a gusto trabajando en formativas. El problema que he visto aquí es que hay una obsesión por la victoria. Lo primero que se le pregunta a los entrenadores es cuántos títulos tiene. Llegamos al extremo de que se solo se piensa en eso, por lo que si no trabajás en un club de los que tienen que ganar siempre, no valés nada. Hay equipos chicos que trabajan muy bien a pesar de no ser campeones. No hay que olvidar eso, no es que por no ganar títulos no sean buenos profesionales.

Espasandín: Apoyo totalmente lo que dice Pierre. Es obvio que el entrenador de rendimiento para el fútbol de primera división, no tiene nada que ver con el entrenador de formación. Creo que el problema radica en la formación académica de los entrenadores y en que no existe la actualización obligatoria, por lo que un director técnico recibido en la década del 70 o el 80 puede continuar trabajando al día de hoy sin haber hecho un curso de modernización. Estas son las cosas a las que la AUF tendrá que prestarle atención en un futuro inmediato. Que existan al menos instancias de actualización obligatorias para que los entrenadores no paren de formarse, porque el fútbol es muy dinámico. En Europa los entrenadores de primer nivel tienen que realizar cursos anualmente para revalidar sus títulos. En la medida que vayamos dando estos pasos, lograremos que el colectivo mejore y esto va a redundar en la mejora en la práctica del fútbol que es el objetivo final.

Ernesto Flores

Fotos: Juan Pablo Flores

decano.com








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