Por decano.com
3 Mar 2015
análisis

A nadie escapa que nuestros equipos juegan cada día peor y estamos muy lejos de una buena figuración internacional. Hay un problema que exige soluciones. ¿Qué dicen a esto nuestros directivos?

El Club Nacional de Football será dirigido y administrado, por una Comisión Directiva integrada por once miembros”.

Éste es el artículo 7 de los Estatutos del Club Nacional de Football, por lo que se desprende de él, que es responsabilidad de nuestros directivos el “dirigir y administrar” el club en todos sus alcances, incluso –y agregaría “fundamentalmente”- en el deportivo.

Si bien es cierto que los dirigentes ya no entran al campo a disputar los encuentros, les cabe la responsabilidad en las épocas de triunfos como en las otras. Hoy nuestro país y dentro de él, nuestro club –que es lo que nos interesa- se halla inmerso en un presente futbolístico que dista mucho del que dicta su historia.

En sus primeros veinticinco años de existencia, el Club Nacional de Football cosechó nueve títulos internacionales: 2 Copa Competencia Rioplatense (Copa Chevallier-Boutell), 4 Copa de Honor Rioplatense o Cousenier y 3 Copa Río de la Plata (Copa Dr. Ricardo Aldao). En los últimos veinticinco años, ninguno.

Para ser más gráficos –y drásticos- cito un comentario realizado para esta nota tanto por Luis Bruno como por José Fuentes: “En los últimos treinta años, los únicos países que no lograron títulos internacionales en Sudamérica, fueron Bolivia, Venezuela y Uruguay”.

Ahora bien, ésta es la constatación, necesitamos –si pretendemos volver a figurar- de un diagnóstico, un plan de trabajo y su puesta en marcha ¿Existe a nivel directriz una preocupación por esta realidad? ¿Ha habido planteos o conversaciones tendientes a hacer una evaluación del problema y encaminarse a una solución?

Hablamos –en diferentes días y con un total desconocimiento de que lo habían dicho los otros- con cuatro integrantes de la Comisión Directiva: el miembro de la comisión de contrataciones en los dos últimos períodos, Luis Bruno, el representante de la oposición o minoría, José Fuentes, el secretario general del club, Claudio Puig y el presidente Eduardo Ache. A todos les formulamos el mismo planteo: “Pasan los años, se suceden las directivas, se cambian jugadores, técnicos y preparadores físicos, sin embargo cada vez estamos más lejos de una figuración internacional y la distancia entre los otros equipos y países y nosotros en lo que hace al nivel de juego, se acrecienta, ¿por qué jugamos tan mal? ¿Existe una salida para esto? ¿Nacional se ha planteado una solución para mejorar su juego y, por ende, recuperar terreno en lo internacional?

 

José Fuentes

"El problema principal, y no solamente del fútbol uruguayo, es organizativo: la coordinación de los fixtures de acuerdo a los torneos internacionales, la necesidad de que los clubes estén en rodaje cuando les toque afrontar la Copa. Para eso hay que acomodar los calendarios y las licencias, todos tenemos que ceder un poco para que los equipos uruguayos vayan con las mismas condiciones que el resto.

En Uruguay se juega muy mal y tenemos que aceptarlo. Tomar conciencia de que las famosas raíces del fútbol uruguayo que tantos títulos nos dieron hay que ir cambiándolas. Ya no se puede jugar refugiándose todos atrás y pegándole de punta y para adelante con la esperanza de que cuando la agarre uno de arriba haga un gol y después nos dediquemos a cuidarlo. Los equipos uruguayos tienen un gran problema, que es la falta de posesión de pelota.

Se requiere que abramos la cabeza y comencemos a traer gente de afuera,  me refiero a directores técnicos y preparadores físicos. Esto lo decís y generás un escándalo, porque a todos les sale el patrioterismo y surge el argumento de que hay técnicos nuestros trabajando-y con suceso- en todos lados. Eso es cierto, pero no es menos cierto que necesitamos traer gente que nos enseñe a jugar, a tener la pelota. Todos los países les abren la puerta a los técnicos uruguayos y cuando viene un extranjero acá, ponemos el grito en el cielo.

Capaz que tiene que ser abajo y no arriba la inserción. Nosotros no estamos aggiornados con respecto a las tácticas, hacemos la figura, pero para que funcionen esos sistemas es necesario tener jugadores que se desdoblen, laterales que suban y terminen bien, además de la tenencia de pelota. Creo que mientras que no cambiemos eso va a ser muy difícil que compitamos a nivel internacional. A nosotros nos enfrentó un equipo (Palestino) que lo único que hacía era cuidar la pelota y nos complicó. Un plantel con un promedio de sueldos de seis mil dólares y donde el que gana más, gana dieciséis mil.

En cuanto a la diferencia económica, hay una responsabilidad directriz; contratamos muy caro jugadores que no ameritan esos salarios. Tal vez deberíamos invertir en otros jugadores desequilibrantes. Obviamente que al contratarlos pensamos que serían esos quienes harían la diferencia, pero...

Cuando se hicieron algunos relevamientos para saber cuál era el deseo de la gente, más de la mitad ubicaron el Campeonato Uruguayo por encima de la Libertadores. Con esa realidad va a ser muy difícil cambiar, porque la propia presión del hincha te lleva a priorizar el Uruguayo. A mí me sorprendió esto, para mí la gloria está en lo internacional.

Hay que hacer el intento sino vamos a morir en esta. A mi gusto, Nacional es hoy uno de los equipos que mejor trabajan en las formativas, pero lo hace para exportar jugadores, no encontrás una atención a los padrones de juego que se utilizan actualmente".

Claudio Puig

"El fútbol uruguayo tiene una carencia enorme en lo que se refiere a la tenencia de pelota. No sabemos tenerla y por ende, corremos mucho más que los demás. Si prestás atención a las formativas, esto no se trabaja. Creo que lo primero que hay que empezar a hacer es el trabajar en eso y en fundamentos, porque quien no sabe tener la pelota es porque no tiene los fundamentos adecuados. Seguimos con la teoría de somos los campeones y por eso nacemos sabiendo. Como segundo punto: continuamos sin adaptarnos a la actividad internacional. Nuestros jugadores retomaron la práctica de fútbol con casi un mes de licencia. Entre el último partido oficial de Nacional y el siguiente transcurrieron treinta días. Los jugadores estuvieron entre veinticinco y treinta días de licencia, con una actividad signada por el preparador físico, que no es lo mismo que un entrenamiento en grupo. Tenemos que acompasar la actividad del fútbol uruguayo a la internacional, hacer un parate en Navidad de tres o cuatro días y seguir jugando. Hay que adaptar los campeonatos a eso, porque además perdemos enero que es una época de taquilla, sin contar lo contraproducente que es para el físico de los futbolistas realizar dos pre temporadas en el año. Los entrenadores tienen que entender esto, que a la falta del buen manejo de pelota que tenemos, no podemos agregarle la ventaja de enfrentar rivales saliendo de la pre temporada, con el cuerpo endurecido. Amén de esto, nos seguimos sin tomar la actividad internacional con la pretensión de ganarla, es fundamental un cambio de actitud.

Otro disparate es la cantidad de partidos que jugamos, apenas treinta al año. No hay manera de mantener un club así, es necesario llegar a cuarenta y cuatro, cuarenta y cincos encuentros que te permitan tener recaudaciones y otro nivel de juego.

También los directivos cometemos errores. Seguimos trayendo los jugadores sobre el pucho. Creo que llegó el momento de decir "el 5 están todos" y que estén todos, encarar la actividad con esos. Hay una serie de factores que se suman y nos imposibilitan ganar a nivel internacional, tenemos que -de alguna manera- empezar a revertir eso.

Hay deseos pero no existe el compromiso de cambiar, hablo a nivel de todo el fútbol uruguayo, de todos sus actores. Seguimos diciendo que esto es horrible y no tomamos las acciones necesarias. Este compromiso lo tenemos que afrontar dirigentes, técnicos y jugadores. Debemos juntarnos de una buena vez por todas para ver cómo salimos de esto, porque si ganás, le sirve a todos: hinchas, dirigentes, jugadores y técnicos. El ganar te da una tranquilidad económica, a todo nivel, los futbolistas y entrenadores se van a valorizar más, los dirigentes podremos sanear los clubes y se podrán pelear mejor los contratos de televisión.

Yo quiero jugadores con tenencia de pelota, quiero que mis futbolistas lo tengan incorporado, cosa que hoy no es así. Lo vimos en la sub 20, un equipo que corrió, metió, puso huevo como le gusta a la tribuna, pero a la hora de tener la pelota cualquier equipo nos saca ventaja. Debido a esta falencia es que después terminamos agotados, sin piernas, porque corremos y corremos atrás de la pelota, la recuperamos y la perdemos enseguida.

Tomemos como ejemplo cualquier partido ¿cuándo ves un tiro de afuera del área,  jugadas a varios toques un taco o una chilena? Todas esas cosas tenemos que recuperarlas. Nos está pasando que cuando asistimos a cualquier gesto técnico, de los más elementales, catalogamos a su autor de "fenómeno" y, en general, no lo son.

Por último, el nuestro debe ser el fútbol en el que se juega menos cantidad de minutos por partido. Recuerdo cuando era chico y escuchaba las protestas de Víctor Semino, diciendo "hoy se jugaron treinta y dos minutos". Nada ha cambiado, o sí, tal vez empeoramos".

Luis Bruno

"Jugamos mal porque formamos mal. En Nacional, que es un equipo en el que las formativas están históricamente en los genes del club, nos hemos alejado de lo que es el fútbol en el mundo. Hoy el fútbol pasa por el concepto de la ciencia aplicada a la formación y eso Nacional no lo está haciendo. Si bien es cierto de que estamos trabajando de una mejor manera, considero que aún estamos muy lejos de lo que se requiere hoy para formar integralmente futbolistas de élite, y en consecuencia eso se transmite cuando llegan a primera división.

Una cosa que está clara es que el fútbol es parte de la genética de los uruguayos, por lo que nuestros jugadores han demostrado ser: buenos profesionales, con gran capacidad de adaptación y evidentemente que cuando llega a un mercado futbolístico de mayor nivel y tiene que rendir a la par de otros, algunos lo logran.

Hoy tenemos que trabajar en función de que las formativas -como te dije anteriormente- son la ciencia aplicada al fútbol, se terminó la evaluación simplemente técnica, hoy se valora en un conjunto lo físico, lo técnico, lo sico-técnico, lo emocional, etc. Hay una serie de exámenes que te indican cómo va a ser el desarrollo del chico, máquinas que te indican las deficiencias en la carrera y las correcciones a hacer. Toda esta infraestructura existe y si Nacional no cuenta con ella no es por un problema económico sino de voluntad política. Si queremos seguir figurando -o volver a hacerlo- en el plano internacional, no hay justificación para no hacer esta inversión, dado el presupuesto elevado que tenemos. Es necesario mejorar la calidad del gasto con inversiones en ciencia, en aparatos. Hay tanto desarrollo científico a nivel del deportista, que debemos aplicarlo en las divisiones juveniles, para que cuando los botijas lleguen a primera división, lo hagan con la formación ya completada.

La mayoría de las falencias que vemos hoy en nuestros juveniles no son carencias tácticas ni técnicas, sino deficiencias físicas que no fueron trabajadas a tiempo. El ejemplo más elocuente de esto a nivel mundial es el caso de Lionel Messi, a quien se le practicaron una serie de exámenes a los doce años que arrojaron como resultado cuáles serían los pasos a seguir para aprovechar al máximo su potencial; qué zonas del cuerpo trabajar, cuáles vitaminas ingerir, etc.

El gran inconveniente es que en Nacional no votamos proyectos de club, lo hacemos por las personas, históricamente lo hemos hecho, no es de ahora ni de las últimas tres o cuatro elecciones. Hay que convencer al socio de que la gestión es la base de todo el éxito, lo que le da sustentabilidad al club. Con esto no estás exento de que la pelota pegue en el palo y entre, o por el contrario, salga. Lo que te asegurás es más tiempo de recuperación, una base de éxito ¿Qué le falta al Club Nacional de Football? Gestión, gestión y gestión.

Con un proyecto de club y un buen sistema de gestión en todos los estamentos, se acabaría el dilema de contratar "mal", porque Nacional se auto abastecería de sus jugadores y, producto de la planificación, ya sabría con dos años de antelación qué futbolista le está faltando, y ahí podría ir a comprarlo a la Cuarta de River, la Tercera de Wandereres o traerlo del exterior.

La base está en apostar a las formativas, formar técnicos que le transmitan a los botijas convicción en su juego. Nacional tiene la posibilidad de hacer esto y despegar definitivamente del resto, pero lo veo muy lejano".

Eduardo Ache

"El crecimiento está en la mejora en las divisiones formativas. El fútbol uruguayo hoy adolece de una absoluta falta de tenencia de pelota, no sabemos cómo jugar cuando tenemos que hacerlo y la única manera de mejorarlo es apostando a formar mejor, con técnicos extranjeros en nuestras juveniles, que nos enseñen cómo se juega hoy en el mundo. Para esto tenemos que vencer la resistencia, casi aversión, que tenemos hacia lo foráneo. Nos mata nuestra vanidad, creemos que porque fuimos campeones nadie tiene nada para enseñarnos. Los grandes equipos del fútbol de hoy, las potencias mundiales, tuvieron la humildad necesaria para aprender de nosotros, en cambio los uruguayos nos encerramos en el pasado y nos negamos a reconocer que hay otra manera de hacer las cosas, de conseguir esos resultados que no conseguimos desde hace treinta años.

El tema es muy extenso, pero yo me centraría en eso, en lo impostergable de crecer desde abajo, y Nacional está en esto, con el arribo de Pierre Sarratia y Sebastián Taramasco, iniciamos el camino hacia el cambio. Va a demorar y los primeros frutos no los va a disfrutar esta directiva, pero era necesario comenzar a transitar este camino".

¿Entonces?

Como habrán leído, existen más coincidencias que discrepancias entre estos actores. La primera que salta a la vista es la aceptación de que se juega muy mal producto de la falta de tenencia de pelota. Se podrá decir “eso lo ve cualquiera”, pero estos no son “cualquier cualquiera”, son quienes tienen la posibilidad –y la responsabilidad- de gestar los cambios. Otro de los factores que se ha manejado como un inconveniente a solucionar es el calendario del fútbol uruguayo, un tema extremadamente delicado y en el que Nacional no puede decidir por sí solo, aunque sin duda, su opinión tiene una injerencia importante.

Entre los factores que sí dependen de nosotros se encuentra el apostar fuertemente a la formación de nuestros juveniles, dotándolos de la infraestructura necesaria –para la que hace falta inversión- y modernizar la gestión de formativas, recurriendo a profesionales más actualizados -seguramente del exterior- a los que se les deberá exigir que vayan formando a los nuestros –otro camino sería el enviar a los nuestros a capacitarse afuera- para así estar al tanto de los nuevos sistemas y de cómo aplicarlos.

El otro ítem en el que existió una sincronía casi absoluta, fue la necesidad de comprometerse al cambio, tarea esta sí, excluyente de los directivos. Deberán encontrar los denominadores comunes –que algunos surgen a partir de esta nota- y hacer lo posible por proyectar las variantes necesarias.

La pelota está -y picando- en la cancha de quienes tienen la potestad de ejecutar. Elegimos desarrollar esta nota ahora, lejos aún del período electoral, para que no haya confusiones ni “pases de factura”. Creemos que es importante tomar conciencia de que los avances, las mutaciones, traen consigo sacrificios, tal vez el nuestro, el de los hinchas, sea el de aceptar algunos años sin triunfos y no exigir resultados inmediatos, mientras se gestan los cambios. Después de todo, siempre tendremos el club que nos merecemos.

Ernesto Flores

decano.com








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