Por nacional.com.uy
13 Nov 2014
Misionero

El “Misionero” Antonio Vidal González dejó marcado a fuego su paso por Nacional. Estuvo de visita en Montevideo y habló de lo que significa Nacional en su vida.

Antonio Vidal González, el popular “Misionero”, uno de los jugadores referentes del Club Nacional de Football a principios de los años noventa, estuvo de visita por Montevideo y no perdió oportunidad para visitar Los Céspedes y la Sede Social del Decano.

El gran delantero argentino coincidió una vez más con su antiguo compañero de batallas, el hoy entrenador albo Álvaro Gutiérrez, a quien saludó y deseó los mejores éxitos de cara a lo que viene.

Después de bañarse en tres colores nuevamente, dejó sus impresiones y habló de la emoción que lo invade al contactarse con Nacional un año después de haber sido reconocido en el Mayo Tricolor.



Visita…

Fueron unos días espectaculares los que pasé en Montevideo. Estuve en la casa de un amigo que dejé aquí en Montevideo, un amigo fuera del fútbol. Vine de paseo y ¿cómo no darme una vuelta por la que es mi casa? Estar acá en la Sede de Nacional, visitar Los Céspedes, es espectacular, no tiene precio por lo que es como institución. Para mí es imposible olvidar lo que me dio el fútbol uruguayo y más precisamente Nacional.

La visita a Los Céspedes, donde saludó a un viejo compañero de equipo: Álvaro Gutiérrez.

Fue una emoción enorme. Primero quiero felicitar a Álvaro, está en un lugar que se merece porque es una muy buena persona por sobre todas las cosas y un muy buen técnico. Estamos primeros en el fútbol uruguayo y estamos más cerca de un nuevo título de campeón.

Su etapa como jugador tricolor…

Como jugador tuve una suerte enorme porque llegué a un club espectacular, en el que había jugadores campeones del mundo como Revelez, De León, Seré, Tony Gómez, Lemos, Pintos Saldanha… y me estoy olvidando de varios. Yo no tenía un cartel o un nombre y tuve la suerte de hacer mis armas acá y, gracias a dios, soy conocido en gran medida por haber jugado en Nacional.

La notable dupla con Dely…

Dely Valdés era un jugadorazo, un tipazo y jugar con él fue muy importante. Ese año que llegué, 1992, tuvimos la suerte de ser campeones uruguayos y conformar una dupla inolvidable, porque marcó un campeonato importantísimo para la institución y para todos nosotros también.

Un jugador hecho a la medida de los clásicos…

El clásico es lo más lindo que le puede pasar a un jugador. A mí me encantaba por el ambiente, porque estaba el estadio lleno… Jugar un clásico no tiene precio y a mí me encantaba. Vine a Uruguay y tuve suerte de andar bien en los clásicos, ganamos muchos.

Mensaje a la hinchada de Nacional…

Agradecimiento. Quiero darle mi humilde opinión y decirle que una de las grandes hinchadas, muy leal. Que siga alentando como lo hace siempre. Soy un agradecido al fútbol y al fútbol uruguayo, especialmente a Nacional. Es mi casa. Pasaron varios años y estoy de vuelta con ustedes. Hoy vengo a visitarlos y es una emoción enorme. Estoy muy agradecido.

El Misionero

El popular “Misionero” llegó a Nacional en los primeros meses del año 1992 para formar una dupla de ataque inolvidable junto a Julio César Dely Valdés. 

Es que de entrada, Vidal González se ganó un lugar en el equipo gracias a su guapeza, coraje y calidad. Hizo muchos goles e hizo hacer muchos otros, elevando aún más su rendimiento cuando de jugar clásicos de trataba.

El argentino jugó en el tricolor entre 1992 y 1994 ganando el Uruguayo de 1992 y las Liguillas de 1992 y 1993. Su debut se produjo el 2 de mayo de 1992 ante Liverpool en el Centenario. Nacional ganó 3-1 y sí, el “Misionero” se despachó con dos goles.

Uno de sus partidos más memorables fue el clásico ante Peñarol por la Liguilla de 1993 jugado en enero de 1994. Vidal González convirtió un tanto y le hicieron un penal que Ricardo Canals transformó en gol para redondear, con otro gol del “Zorro” Daniel Felipe Revelez, el 3-1 final.

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