Por Recibimos y publicamos
13 Ago 2013
Manoel

Tres de los cuatro equipos uruguayos que disputan la Copa Sudamericana ya están eliminados. Para los dos principales periódicos, es culpa del calendario. ¿Tendrán razón?

El último jueves Penarol fue eliminado de la Copa Sudamericana tras haber perdido en Montevideo contra Cobreloa. El viernes apareció el culpado – no sólo de la eliminación de Penarol, como también de los demás equipos uruguayos excepto River Plate: el calendario. Esto fue lo que publicaron El Observador [1] y Ovación [2]. Parece exageración de mi parte, pero es textual. El Observador lo explicitó así: “La particular realidad del fútbol uruguayo volvió a dejar a otro  equipo eliminado de una competencia internacional”.

Si ambos diarios publicaron el mismo dato (y no creo que esto sea coincidencia), hubo por detrás un trabajo eficiente de alguien que hizo llegar estos datos a los diarios y proponer la pauta. Esto es parte del periodismo y no está mal que sea así. Lo que se discute es que culpar el calendario en esta circunstancia suena a excusa, como para justificar la eliminación totalmente inesperada de Penarol: había empatado de visitante, la clasificación sería un trámite.

El ejercicio del análisis nos permitirá comprender si hay motivos o no para pensar de esta manera, buscando situaciones análogas, cuestionando las hipótesis y encontrando la mirada de la prensa.

El caso similar: cuando el eliminado fue Nacional

Tras una larga ausencia y una eliminación temprana en 2011, Nacional volvió a jugar la Copa Sudamericana en 2012. Luego de una derrota en Chile, dio vuelta a la serie con un 4-0 de local y eliminó a Deportes Iquique. Enseguida vino otro rival desconocido: LDU de Loja. Tras obtener un triunfo como visitante (luego de un interminable viaje para llegar a Loja), Nacional perdió por 2 a 1 como local y quedó eliminado. En los titulares no hubo espacio para encontrar otros culpables. Ovación: “Nacional se confió y quedó eliminado” [3]. El Observador: “Loja eliminó a Nacional” [4].

El año pasado, ambos diarios hicieron un buen trabajo, como debe ser. Pero mi pregunta es otra. Los dos titulares cabían perfectamente en la eliminación (tal vez no tan perfectamente el de Ovación) de Penarol esta semana. ¿Por qué culpar al calendario? Obviamente este dato no prueba nada, pero es una evidencia interesante.

Me guardé lo mejor para el final. La derrota de Nacional el año pasado fue una derrota… de Nacional. Pero la derrota de Penarol es de los uruguayos. ¿Absurdo? Sin dudas. Pero la nota que analiza el partido de Penarol tiene como título “Mala costumbre de los uruguayos” [5]. No me crean a mí. Lean la nota y vean con sus propios ojos.

Los cuadros uruguayos en la Copa Sudamericana

El argumento de El Observador y de Ovación es que los equipos uruguayos son eliminados de la Copa Sudamericana porque llegan al torneo sin competencia. Ovación: “Penarol, El Tanque y Wanderers, en cambio, se midieron contra equipos que habían completado la pretemporada y tenían un partido oficial jugado” [2]. El Observador: “Todos los equipos uruguayos que forman parte de los torneos internacionales aducen el mismo problema: llegan sin competencia” [1].

A chequear la realidad, pues.

Entre 2002 y 2006 el reglamento de la Copa Sudamericana determinaba primero un enfrentamiento entre los dos clubes uruguayos. En el primer año, Nacional superó a Danubio y Alianza Lima, llegando a ser semifinalista. En los años siguientes hubo un cambio: los equipos de Uruguay y Paraguay fueron agrupados en la misma llave, haciendo enfrentarse los ganadores de cada país. Tres veces ganó el cuadro paraguayo; apenas en 2006 Nacional rompió el maleficio.

Para 2007, otro cambio – y aquí es que la cosa nos interesa. Primero, porque ya se había producido el cambio de calendario en Uruguay; y segundo, porque ahora los primeros enfrentamientos pasaron a ser con equipos de otros países. En la tabla abajo tenemos los enfrentamientos. Los datos son fecha del primer partido, equipos, inicio de la temporada uruguaya, inicio de la temporada del rival (Apertura o Clausura) y resultados.

Notas: en 2011 Nacional entró directamente en la segunda ronda, pero igual pusimos en la tabla ya que era “su” primera fase en el torneo. En 2010 River Plate fue eliminado por gol de visitante. En 2009 el partido de River Plate en Bolivia iba 1-0 a su favor cuando fue suspendido y al fin se atribuyó el resultado de 3-0 para el darsenero. En 2007 Tacuary superó a Danubio por penales. ¿Y por qué solo ponemos en la tabla los resultados desde 2007? Porque antes los cuadros uruguayos se enfrentaban en una ronda previa y no llegaban a los encuentros internacionales sin rodaje.

La tabla muestra que hubo 20 enfrentamientos, con 8 triunfos uruguayos y 12 triunfos extranjeros (nota: aquí triunfo se refiere a los equipos que clasificaron a la siguiente ronda). Vemos, entonces, un 40% de triunfos uruguayos. Por algún motivo, estos 40% de equipos no fueron “víctimas del calendario”.

Pero esto no es todo. Según Ovación, River Plate avanzó en 2013 porque jugó contra un rival que también no tenía rodaje. Textual: “tampoco puede dejarse de lado que Blooming llegó a la llave en igualdad de condiciones: como River, el equipo boliviano venía de la pretemporada y jugó su primer partido oficial ante el darsenero” [2].

La pregunta obvia es: ¿qué sucede cuando el primer enfrentamiento por la Copa Sudamericana se da entre dos equipos cuya temporada todavía no se inició? Esto ocurrió en cinco oportunidades. En tres ocasiones triunfaron los extranjeros (Tacuary 2007, Aurora 2012, Olimpia 2012) y en otras dos triunfaron los uruguayos (Liverpool 2012 y River Plate 2013). El porcentaje es idéntico: en 40% de las ocasiones avanzó el uruguayo; en 60% el extranjero. El porcentaje idéntico, pese a que carece de validez científica por ser un número pequeño, nos muestra que la tesis de la “igualdad de condiciones” no subsiste. River Plate avanzó porque trabajó bien y fue mejor que su rival. Punto.

¿Qué nos enseña la tabla?

Sobre esta tabla de enfrentamientos, hay algunos aspectos que remarcar. El primero de ellos es que los enfrentamientos de primera fase son contra rivales de Chile, Bolivia y Paraguay (y una vez Ecuador y Perú). Es decir, los uruguayos no debutan contra equipos de países considerados más fuertes como Brasil, Argentina o incluso Colombia. Los enfrentamientos con cada país producen los siguientes resultados:

•             Paraguay: 3 clasificados, 4 eliminados (43%);

•             Perú: 1 eliminado (0%);

•             Bolivia: 3 clasificados, 1 eliminado (75%);

•             Chile: 1 clasificado, 6 eliminados (14%);

•             Ecuador: 1 clasificado, 0 eliminados (100%).

Conclusión: solo hay una ventaja clara cuando se enfrenta con cuadros bolivianos (el número de Ecuador dice 100% pero hay uno solo enfrentamiento).

El segundo aspecto a remarcar es que en todos los casos (repito, TODOS) la temporada uruguaya empezó después de la temporada del rival (siempre entre 13 y 25 de agosto, lo que nos dice que la situación del calendario no es nueva). Las “ventajas” nunca son inferiores a dos semanas.

Hay un tercer aspecto que no puede ser ignorado. Hasta 2009 jugaban apenas dos equipos uruguayos y uno de ellos se clasificaba (50%). En 2010 se aumentó para tres, y coincidió que este año jugaron la Copa Sudamericana tres equipos uruguayos que tenían experiencia internacional (River Plate estaba en su tercera participación consecutiva); en 2011 no fue así y los tres equipos uruguayos cayeron pronto (aunque se debe remarcar que dos de ellos sucumbieron ante el equipo que fue campeón y encantó América); en 2012 se aumentó para cuatro los equipos, clasificaron dos; y en 2013, avanzó apenas uno de los cuatro. La conclusión es clara: los cuadros uruguayos aumentaron en cantidad, pero no en calidad.

Podemos poner también una tabla con desempeños individuales desde 2007 en la primera fase de la Copa Sudamericana:

•             Bella Vista: 1 eliminación;

•             Cerro Largo: 1 eliminación;

•             Danubio: 2 eliminaciones;

•             Defensor: 3 clasificaciones;

•             El Tanque: 1 eliminación;

•             Fénix: 1 eliminación;

•             Liverpool: 1 clasificación, 1 eliminación;

•             Nacional: 1 clasificación, 1 eliminación;

•             Peñarol: 1 clasificación, 1 eliminación;

•             River Plate: 2 clasificaciones, 2 eliminaciones;

•             Wanderers: 1 eliminación.

Observando esta lista, vemos que en siete años nada menos que 11 equipos uruguayos disputaron la Copa Sudamericana; que cinco de ellos no tenían condiciones para tal, lo hicieron una sola vez y fueron eliminados; que solamente Nacional, Penarol y Defensor (los únicos tres equipos serios) pudieron clasificarse jugando contra equipos no bolivianos; y que los números de Defensor hablan bien del equipo, por no tener una eliminación en la primera fase y por haber tres veces vencido a los paraguayos en esta instancia (seamos justos: Defensor fue finalista – o semifinalista – en cinco de los últimos seis campeonatos uruguayos).

Independientemente del calendario, ¿qué problemas hay para reconocer que Aurora es más que Cerro Largo, Colo Colo es más que El Tanque Sisley o que Cobreloa le ganó bien a Penarol? Echar la responsabilidad de las derrotas al calendario es como mirarse en el espejo, ver la cara sucia y querer cambiar el espejo.

La discusión del calendario

Está bien que los periódicos discutan el calendario. Lo que está mal es que atribuyan a esto la derrota de Penarol. Dicho esto, en la discusión del calendario Observador tiró algunas preguntas al aire y puso algunos datos, aunque de manera desordenada, que sirven para pensar. “Penarol se consagró campeón uruguayo el 4 de junio de 2013 y la actividad se retomará el 17 de agosto”. Estaría bien comparar esta situación a la que sucede en otros países, cosa que no haré ahora.

La nota de Ovación apenas registra el problema y no discute causas.

Ninguna de las notas lo dijo, pero seguramente hay otro punto de discusión para levantar: posiblemente Uruguay sea el país donde los equipos disputan menos partidos en primera división. No sé si será culpa de los atorrantes de Mujica, pero un equipo normal llega a disputar 30 partidos en primera división durante una temporada; aunque no levanté todos los números, en Paraguay, con menos equipos en primera, este número llega a 44. En Perú no llegué a sumar, pero el campeonato no se para (o no se paraba en aquel momento) en la mitad del año - por esto es que Cienciano tenía actividad desde febrero cuando enfrentó a Liverpool. En Argentina, 38; en Chile, 34 (y antes eran más); en varios de estos países también hay torneos de Copa; y en Brasil ni te digo, porque hay 38 partidos en la A, más los campeonatos estaduales, cada cual con su reglamento diferente, los partidos de Copa de Brasil que pueden llegar a 12 y en casos más absurdos un equipo puede jugar 70 partidos oficiales ¡sin contar los internacionales!

Opinión

Finalizo poniendo una opinión personal. Yo dejo de leer los sitios deportivos de Uruguay durante la pretemporada (yo ni siquiera sabía los resultados de la Copa Sudamericana, supe de la eliminación de Penarol leyendo el talud de decano.com). Porque siempre surge un conflicto que se destraba como por milagro en la última hora, siempre hay discusiones interminables sobre fechas de arranque, jugadores que vienen, que no se vienen más, que el pase se cae, no llega el diez y la mutual que siempre parece tener a todos de rehenes amenazando parar y a veces hay problemas hasta con los árbitros.

Cada vez que leo sobre estos líos, me pregunto por qué tengo que interesarme tanto por algo que sucede en un país que no es el mío, en una ciudad que está a 3 mil quilómetros de mí y que hasta el 2010 nunca la había visitado. Es más, cuando quiero visitarla casi no puedo programarme con antecedencia porque hasta la semana del partido no se sabe en qué día un equipo va a jugar. ¡Un absurdo! (Pregunto, en la semana que empieza el campeonato, ¿ya existe la lista de estadios habilitados que pidió Nacional?)

Llega a ser un milagro que de éste país pueda surgir una generación de jugadores subcampeones mundiales sub20 y un equipo nacional campeón de América. Si con todos estos problemas el fútbol de Uruguay da muestras de vigencia, ¡qué potencia futbolística sería el país si tuviera una organización seria!

Manoel Castanho

(Periodista)
 

Lista de links

[1] http://www.elobservador.com.uy/noticia/257055/victimas-del-calendario/

[2] http://www.ovaciondigital.com.uy/futbol/expuestos-calendario-partidos-oficiales.html

[3] http://historico.ovaciondigital.com.uy/120918/futbol-664580/sudamericana/nacional-se-confio-y-quedo-eliminado/

[4] http://www.elobservador.com.uy/noticia/232872/loja-elimino-a-nacional/

[5] http://www.elobservador.com.uy/noticia/257042/mala-costumbre-de-los-uruguayos/


Manoel Castanho

Nacido en Rio de Janeiro, Manoel Castanho es periodista graduado por la Universidade de Brasilia. Hincha de Nacional por iniciativa propia desde los 10 años de edad, aprendió a amar la rica historia del club y estudia todo lo que cae en su mano para conocerla mejor. Su único vínculo con Uruguay es el amor por Nacional y gracias a esto tiene dos millones de amigos.







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